Pateemos al Cánon
Ayer asistí a la ceremonia de bachillerización de mi hijastra. (Me urge decir, en algún lugar: la malvada hijastra , pero la realidad no da para tanto. Aún.) La semana que viene habrá fiesta y baile en conmemoración de lo mismo. Pasé esa aburridísima mañana de ayer en un irrelevante colegio pensando: esto es muy latino. Y luego corrigiéndome: no, los gringos del norte también hacen lo mismo. Ellos también celebran con fiesta y baile y hasta ceremonia la salida de la cárcel, con tal de que la cárcel en cuestión tenga el nombre eufemístico de High School . A modo de comparación nomás, para el lector no familiarizado con la cultura británica: el último día de clase me despedí de los compañeros usando un tono microscópicamente más exaltado que de costumbre; días, semanas más tarde (no recuerdo) uno tenía el deber de asistir al mismo centro penitenciario para los exámenes ("A Levels") de su particular especialidad, que en mi caso reunieron a pocos congéneres (los nostálgicos, los ...