La vida se ha vuelto bella
Esta lluvia… nací para ser llovido encima (ya sé, sintaxis impresentable. En inglés funciona.) Quisiera que no parara nunca. Y eso que entra en la casa (se supone que las casas no deberían dejar entrar la lluvia. Intenta decírselo a la nuestra.) La lluvia es de las pocas cosas a que, siendo viejo, aun les concedo el reconocimiento de ser algo real. Hoy, a ese ridículo “empleo” bajo esos impresentables “jefes” le mandé a freir espárragos, después de una nueva estafa de parte de esos “jefes” que sobrepasó en audacia a las anteriores (esta vez me robaron unos $200, o sea, la tercera parte del sueldo). Por consiguiente estoy en paro. Debería estar angustiado, pero sólo quiero disfrutar ahora de la lluvia. Mañana me pongo a buscar de nuevo.