Mi nuevo amor
Pensaba que era imposible que alguien de mi edad pudiera enamorarse todavía. Pero he aquí la sorpresa: me he vuelto a enamorar, hace unos días, pero de verdad de verdad. El objeto de ese nuevo amor se llama Godzilla. Se trata de un monstruo creado en los años cincuenta por un estudio japonés, llamado Toho. Y lo sorpresivo del caso es que desde joven conocía a ese monstruo, por lo menos lo escuché nombrar muchas veces, y de seguro vi alguna imagen suya, sin fijarme demasiado, pues tenía la mente en otras cosas, o tal vez sería suficiente decir que entonces tenía mente. En todo caso, es como aquellas historias que uno a veces lee o escucha, de personas que crecen o trabajan muchos años al lado de alguien, sin que se le cruce la idea de enamorarse, y de pronto, zas, de la nada aparece Cupido, en el momento menos esperado. No creo que Godzilla nunca llegue a fijarse en mí. Es igual. No me importa excesivamente, pues estoy acostumbrado a amar sin ser correspondido. De hecho, lo enc...