Feliz Día
Siguiendo la moda del momento, ella llevaba una sonrisa estirada hacia las orejas mediante unos remaches de cobre conectados con un discreto sistema de poleas. Con sólo pulsar dos teclas en su EgoShell (signo de dos puntos con cierre de paréntesis) seguido por un número, podía graduar la intensidad de su felicidad haciendo que ésta armonizara con el lugar y la ocasión (para funerales, decepciones conyugales o noticias provenientes del Oriente Medio, se abría paréntesis para siempre, y listos). Desafortunadamente, cuando estaba ante las cámaras no podía realizar esos pequeños ajustes, so pena de ser “obvia”. ¡Tampoco una se pinta las cejas estando en el aire! El saltimbanqui español le estaba diciendo: la autoestima no es más que la base de todas nuestras vivencias, el prisma a través del cual vemos el mundo. ¿Cómo vas a ser amada si no te amas a ti misma? ¿Cómo vas a ser pellizcada si no te pellizcas a ti misma? ¿Cómo vas a ser copiada si no te copias a ti misma? Sus dedos encontraron ...