Penoso
Si hay una cosa evidente respecto a esos "desmanes" sucedidos en agosto en la Universidad Caótica, es que la sangre no llegó al río. Lo que podría haberse vuelto muy feo, se quedó en un enfrentamiento de griteríos y malas uvas, cruce de acusaciones y descalificaciones, empujones, moratones, "teletubbies" y lecciones magistrales de democracia participativa ("arréglenlo ustedes"). Menos evidente, tal vez discutible: que esos "desmanes" ayudaron al partido de gobierno a cosecharse unos cuantos votos más. Si hubiera existido una oposición visible, evidentemente, no habría sido así: al contrario, esa burda falsificación de los hechos de parte del gobierno, que en sus videos trucados hasta atribuyó una voz gritando insultos a una chica que luego resultó ser sordomuda, pudiera haberles hecho bastante daño, pues demuestra el cinismo, la falta de ética y la capacidad de mentira de los actuales mandatarios, y por ende, invita a dudar de las motivaciones qu...