Venezuela: you're both right, children!
Cuenta la historia que un monje budista, de ésos que andan descalzos por el mundo diciendo pendejadas, iba por un camino solitario un día, cuando en ésas se le presenta una mujer, que le pregunta muy respetuosa ella: maestro, ¿cómo puedo conseguir la fortaleza espiritual? El maestro le mira con ojos de gran sabiduría, y responde: ¡ambos tienen razón, niños! Puedes comerlo, ¡y también puedes limpiar el piso con él! Ahí termina la historia en su versión oficial. Hay una especie de coda o posdata de dudosa procedencia, que alarga así la historia: Unos dos minutos después, el monje seguía su camino, cuando en ésas se le aparece la misma mujer, que al parecer viene corriendo atrás de la bicicleta del maestro. Cuando consigue atraparlo, la mujer, jadeando y sudando, le dice: maestro, lo siento, no entendí su última respuesta, eso de que puedo limpiar el piso con no sé qué. ¿Puede explicarme lo que significa? El maestro le mira con ojos de inmensa compasión y ternura, y responde: La coher...