Los pecados de los padres
We laugh at dead men's jokes, and cry at dead men's pathos! Así Hawthorne, en The House of the Seven Gables , en el personaje de Holgrave (léetelo todo). Y es cierto. Más allá de que una refundación generacional universal cada veinte años luce poco práctica, y que se supone que entre toda esa basura, esa buhardilla llena de trastos, que nuestros abuelos nos legaron, debe yacer esa joya, ese diario, esa fotografía sepia que rescata la anécdota de nuestra fugaz existencia del peligro de no tener ningún sentido; más allá de todo eso, insisto, palpita la sospecha de que nuestros antepasados alguna broma pesada nos han practicado, y que estamos, efectivamente, pagando los platos rotos de unos muertos a quienes los platos, rotos o no, ya de muy poco les van a servir. Y tal vez esta sospecha sea en parte porque estamos más que dispuestos a cargarles el muerto a nuestros propios descendientes. No miren ahora, pero todo el sistema financiero mundial actual está construido sobre la...