"Encarcelado por trabajar"
La cita es de mi mujer. Se refería, esta mañana, a la experiencia de su hermano menor, anteriormente mencionado en este blog como pastor evangélico de reciente ordenación y habitante de una zona de Guayaquil conocido por El Fortín. El caso es que él ha estado trabajando últimamente como vendedor ambulante (ser pastor evangélico puede traer pingües beneficios, pero parece que en El Fortín ya no tanto), hasta hace dos días cuando unos "policías municipales" (supongo que se trata de ese gremio mejor conocido como robaburros ) le detuvieron en la zona del Terminal Terrestre, donde según ellos las ordenanzas municipales prohiben esa actividad. Lo que me sorprendió fue enterarme de que tras esa detención él estuvo dos días y dos noches encarcelado en algunas dependencias del mismo Terminal, por el crimen de haber querido vender allí. Yo ni sabía que en el propio Terminal había cárcel, o celdas, adecuadas a ese propósito, ni mucho menos que los robaburros tenían la atribución de de...