Male Privilege
El feminismo (ya que preguntas) es una religion como cualquiera, del que para liberarse basta el simple escepticismo racional. Naturalmente, eso les huele a ajo y habrá aspavientos, amenazas y berrinches. Pero es así. Simplemente pon tus dedos en forma de cruz ante la amenazante sombra y repite: no creo en el patriarcado, no creo en la cultura de violación, no creo en el femicidio (sí en el asesinato), no creo en el privilegio masculino, no creo en las utopias estatistas. No comulgo con ruedas de molino, gracias. Ni siquiera con las de Moulinex. Pero a veces (para reirte, para sorprenderte, para aprender sobre la triste condición humana) conviene echar un vistazo a todo aquello que, como buen Mormón o buen Musulmán o buena Feminista, según el caso, te quieren meter como dogma con categoría de fides ecclesiastica . Bajo la rúbrica de privilegio masculino, por ejemplo, yo siempre suponía que se escondía un simple cuco metafísico, tipo Satanás, pues si las feministas están de ac...