S iendo una trepidante serie televisiva imaginaria tipo años 60, con tema imaginario de John Barry tocado en clavecín, sobre un dúo de espías/agentes secretos/detectives privados imaginarios que tienen el peculiar talento de dirigirse siempre, a toda prisa, no al lugar de los hechos, sino a otro lugar, digamos, al lugar de los no hechos. Así, mientras en la embajada finlandesa se coloca una bomba o se roba una microficha, nuestros forzudos héroes irrumpen equivocadamente en la embajada ecuatoriana, donde no sucede absolutamente nada. El punto de la serie, que si fuera joven hasta me encargaría de proponer a algún productor, no es solamente el homenaje a las grandes series sesenteras (homenaje un poco en plan Italian Spiderman , digamos), sino la constatación filosófica de que en la irrelevancia reside, precisamente, el encanto, el aprendizaje, la sabiduría, inclusive a veces el totty . En el caso que nos ocupa, tras constatar que, efectivamente, en la embajada e...