El suicidio perfecto
"Muchos suicidios demuestran una penosa falta de consideración para con los demás." - E.R. Que conste entonces que ya traté el tema en su día. Lo que sigue, paralipomena nomás. Cuando recuerdo, parece que pasé gran parte de mi vida planificando mi suicidio. Los jóvenes tienen ese toque de románticos. De muy aniñado, uno se imagina un final estilo Chatterton , hasta enterarse que en el cuadro el pintor suprimió el Kleenex y el Hustler y que al poetastro realmente lo único que le ocurría era haber recién llevado a feliz término un pajazo de esos extraordinarios, memorables, que te dejan con un brazo colgando de la cama de puro destesteronizado. ¿Muerto? Así no muere nadie, ni que fuera autor de Aella, Birtha, Celmonde y toda la tribu. Y de todas maneras en estos días ya no hay arsénico ni por compasión. ¿Cómo hacerlo? sigue siendo la gran pregunta. ¿Molestando a la Bacheletti (hasta que "cambies de idea")? ¿Saltando del Empire State? (creo que ya no...