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Showing posts from November, 2009

Patas al revés

Tenía en ese lejano entonces una gata llamada Trotsky. Tenía también con qué costearme sus caprichos alimenticios (esas latitas Cordon-Bleu: no recuerdo cómo se llamaban, era como Nouvelle Cuisine felina) pero no me llegaba la plata para ligaduras de trompas ni nada por el estilo, aparte de que el evidente sufrimiento de la gata en celo no estaba convencido de que se podía aliviar de esa forma, o de cualquier otra forma que dejando que la espinilla de mi pierna le sirviera de gato-sustituto las veces que fuera necesario. En fin, encontró a un gato no-sustituto y dio a luz. Los dos primeros, absolutamente sin esfuerzo, en cuestión de pocos segundos, sin que ella siquiera haya asistido a clases ni que nadie le dijera que empujara, que empujara, en fin, se ve que ser de raza felina y por lo tanto no tener ninguna maldición bíblica macrocefálica pesando encima no deja de ser una bárbara suerte. Pero el último retoño era otra cosa. La Comandante del Ejército Rojo se puso a gritar y a dar vu...

Estupefacientes

¿Qué es una sustancia estupefaciente? ¿Algo que produce estupidez? No, dice la RAE. Estupidez, no. Estupefacción . Ah. Y ¿estupefacción? Pasmo, estupor. Estupor , acepción 1: pasmo, asombro. Acepción 2: "Disminución de la actividad de las funciones intelectuales, acompañada de cierto aire o aspecto de asombro o de indiferencia", digamos: transitoria estupidez. Bien. Una sustancia estupefaciente es cualquier cosa que me produce pasmo, asombro, o que disminuya la actividad de mis funciones intelectuales, al tiempo que me induce a poner cara de indiferencia. Sería difícil encontrar una descripción más exacta de la sustancia de la propaganda televisiva del gobierno. Por eso encuentro interesante la propuesta en el proyecto de Ley Mordaza: Se propone que los medios de comunicación privados estén obligados a “destinar una hora diaria, no acumulable, de lunes a sábado, para programas oficiales con carácter educativo que fortalezcan los valores democráticos, la promoción de los DD.H...

Ecuador, 2009

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La moda del insulto gratuito arrasa. "Somos gente amable."

De crucifijos

En el blog de la María Paula Romo , se celebra como "interesante" el que el Tribunal de DDHH de Estrasburgo haya fallado a favor de una demandante italiana que se quejaba de que en el aula de clase de sus hijos había un crucifijo. Sentenció el tribunal: "El Estado debía de abstenerse de imponer creencias en lugares de los que dependen las personas." Sólo cabe aplaudir estas palabras. Ciertamente, el Estado debe de abstenerse de imponer creencias en cualquier lugar. El único problema es que esto no tiene nada que ver con el caso que fue presentado ante el Tribunal. No se trataba de que el Estado impusiera creencias: se trataba de que había un crucifijo en una aula. Y colocar un crucifijo sólo puede significar imponer una creencia en el supuesto de que la persona que viera el crucifijo, o que lo tuviera cerca, se hallara forzada a creer en el crucifijo, o en algo representado por él. Para poner a prueba dicho supuesto, acabo de exponerme, no sin cierto recelo, a la v...

Cinta roja y tinta verde

La frase “tinta verde” ha tenido que salir en este blog como cinco veces para que me dé cuenta de que se trata de un símbolo privado, de resistente opacidad. Pues bien, aclaremos: la MayTe era una jovencita delgada y de carácter algo reservada; su hermana menor Maribel, más dicharachera, rolliza y embarazable (yo no fui); había dos hermanos también. A la mamá el hueco de un incisivo ausente le daba un aire entrañablemente defectuosa cuando sonreía, que era casi siempre; el papá, de aspecto barriobajeramente hitleriano, regentaba el bar, situado frente a un campo de fútbol en desuso, donde trabajaban todos menos él, que tenía su hamaca allá fuera, y también su negocio de máquinas tragaperras (ésas que últimamente han dado lugar en este país a una orgía de moralizantes discursos y a una Pierina Correa la mar de huraña). Ese bar fue mi segundo hogar durante casi un año. La MayTe me servía esos interminables sol y sombra, Farias y botellines del tiempo, con cara de esfinge. Cuando ya me ha...

Gay marriage, drugs and rock ‘n’ roll

En este blog es frecuente que los pocos que se asoman por la caja de comentarios se olviden de limpiarse las botas antes de entrar, con lo cual uno después tiene que agacharse y repasar la alfombra, tarea ingrata pero que bien merece el privilegio de tener lectores. No me quejo. Ni siquiera cuando entre esos restos de naturaleza campestre que quedan adheridos al suelo (barro, hojas secas, briznas de paja, coleópteros difuntos de diversos tamaños) se encuentra, y esto sucede con sorprendente regularidad, un xaflag. No sé por qué será que tantos de mis visitantes andan con un xaflag pegado al tobillo, sólo sé que cuando ya han venido a ver el post y se han servido el té en la caja de comentarios y ya se han marchado, repaso los comentarios y ¡zas! otro xaflag que alguien ha dejado ahí, como incrustado. Pues bien, se me ocurre que igual se trata de alguna arcana costumbre local, y que hay que pegarse un xaflag de vez en cuando, aunque sea sólo por tres minutos (para ahorrar agua). Así que...

El Placer de Ser Too Ombré

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Sentimiento y pasión, razones locas que me juntan contigo, amándonos sensaciones que me levantan el deseo de ser uno del otro....y para siempre .. Sería difícil concebir cuatro versos más execrables que éstos, ¿verdad? Lo único que les falta es algún error ortográfico (“ pación ”, tentador) para que sirvan como paradigma inmejorable de ese género tan de nuestros días, el Internet Poetry , ese reino del analfabetismo funcional, de la autosuficiencia microcefálica, y del mal gusto de marras. Todo lo demás está aquí: puntuación aleatoria, con los puntos suspensivos de rigor, clichés verbales (”razones locas ”) y conceptuales (“ser uno del otro”), sorprendente torpeza expresiva (“me levantan el deseo”, “me juntan contigo”), vaguedad (“amándonos”), infantilismo (“y para siempre”), altivo desprecio por el arte de la versificación, y por último, esa actitud de boba autocomplacencia tan codiciada por cualquiera que haya intentado alguna vez parodiar el género. El engendro completo se encuent...

Barney vs. Teletubbies

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Ayer en mi clase de la ESPOL nos enzarzamos en una discusión sobre las respectivas virtudes de Barney y los Teletubbies. Debo decir que me decanto por estos últimos. No tanto en lo referente a su utilidad como entretenimiento infantil (nada desdeñable, desde luego, en ambos casos) sino en cuanto a sus premisas ideológicas. Barney, para empezar, es un dinosaurio. Eso equivale a decir que tiene un cerebro pequeño, una reducida capacidad de empatía, y un acentuado afán de protagonismo. (El hecho taxonómico podría acarrear también ciertas creencias jurásicas, como la lucha de clases o la teoría marxista de la plusvalía, aunque eso en su caso no está aún demostrado.) Ese afán de protagonismo es lo que más le distingue en la práctica. A pesar de ser en realidad un pequeño muñeco de felpa, su maquinaria propagandística, aprovechándose de la gran capacidad imaginativa de los niños, insiste en sobredimensionarlo, retratándole como un ser de verbo fácil y ocurrente, de legendaria sapiencia, de p...

De juguete y de verdad

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Uno anda por la calle, y de repente se le aparece delante un niño con una pistola de juguete. “Manos arriba,” grita el niño, “esto es un asalto”. Como la pistola ostenta tanto realismo como una muñeca Barbie, uno sonríe, finge recibir una bala en el pecho, o hace ademán de desenfundar al estilo John Wayne, en fin, le sigue la corriente al niño, y andando. Esto, a menos que uno se llame Orlando Pérez, o Hugo Chávez. En el primer caso, hay que volver corriendo a casa, para acto seguido escribir un artículo denunciando al niño como “ patriarcal y elitista ”, y especulando sobre la terrible posibilidad futura de que estos niños, o los “elites” que representan, “ también decidan cómo vestir, qué comer, dónde divertirse, con quién salir, etc ”. En el segundo caso, hay que emitir un decreto que prohíba que los niños en todo el país jueguen a ser pistoleros: o sea, prohibiéndoles que jueguen . En ambos casos, lo importante es conservar como precioso bien comunitario la confusión originaria ent...

Otro país

La cámara termina por rebelarse contra su esclavitud antropocéntrica: ahora, desde hace un rato, está filmando maleza. Estamos viendo unas ortigas, montes, ay, la verdolaga. Un ciempiés, nuestro posible protagonista. Un gato que se pasea y se va. Cucarachas. Unas piernas humanas, algo inestables, empantalonadas, que se detienen en el lugar un minuto: cae algo de ceniza, luego una colilla que el ser humano no se molesta en pisar. Se fue. Si pensaste que la cámara lo seguiría, que por fin arrancaba la trama, es que te equivocaste de historia. Nos quedamos con el lugar, para siempre: verdoso con muchas sombras, algo de humedad (lluvias recientes), moscas en abundancia. Basura también, bastante. Hasta un fósil de zapato deportivo. Cerquita, una sombra de ciprés. Este país es el que prefiero. De vez en cuando hay que mirar por la ventana. Aquí dentro sólo hay prejuicios. Aquí dentro sólo importan las historias humanas, que reducidas a simples argumentos atemporales y sin mirar el paisaje, s...

No, no non

Y el meme se propaga de artículo en artículo: ahora uno puede irse al Hotel por un mes simplemente por no considerarle "agradable" a Rafael Correa. Me puse suspicaz: ¿no se trataría de un equívoco intencionado?, pues la locución "persona non grata", así, en latín, tiene un significado muy preciso, que no es exactamente el que los comentaristas destacan. Así que fui a YouTube para comprobarlo. El video permite apreciar que, al contrario, los pancartistas habían escrito " no grata", así, en castellano. Con lo cual, simplemente no hay cabida para argumentar que los dos encarcelados fomentaban de alguna manera el separatismo (su organización, la Nueva Junta Cívica , reivindica el concepto de Autonomía , muy otra cosa, como lo recordarán quienes se tomaron la molestia de escuchar a Jordi Pujol en su paso por esta ciudad hace unos años), pues si bien la frase en latín sí podría interpretarse como una arrogación implícita de las funciones de un Estado, hasta nu...

Enfermedad y remedio

Norton Internet Security es un sistema de protección contra todo tipo de virus. Ayer lo instalé en la computadora de casa. Acto seguido, me informó de la presencia de 40 amenazas y las eliminó. O eso dijo. Sin embargo, a partir de entonces había una ventana emergente permanentemente en pantalla, que decía que acababa de eliminar un archivo infectado en el directorio Windows/TEMP/, de nombre “tmp*.tmp”, donde el asterisco representa un número hexadecimal de dos ó tres dígitos. Al cabo de una media hora, más o menos, me harté de pulsar Aceptar en esa ventana de “alerta” para verla inmediatamente reemplazada por otra que decía lo mismo, sólo que el número hexadecimal había aumentado en uno. Las opciones de configuración de Norton resulta que no incluyen la posibilidad de suprimir las alertas. A veces, para variar, la ventana de alerta decía que no se había podido eliminar el archivo (lo más curioso, el propio Windows Explorer juraba y perjuraba que no había ningún archivo de ese nombre en...

Soy una bellísima persona

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A las pocas semanas de llegar a Ecuador, me llamó la atención un anuncio de trabajo que solicitaba gente para vender seguros de puerta en puerta. El anuncio precisaba que se daba preferencia a “cristianos evangélicos”. En mi inocencia de recién apeado en el país, pensé que seguramente la empresa quería así asegurarse de la honradez de sus empleados. Solamente ahora me doy cuenta de que era todo lo contrario: sabían que el cristiano evangélico era profesional en el arte de mentir y que no tendría escrúpulos para cumplir con ningún dudoso requerimiento del oficio. Claro que no hay estadísticas que demuestren que el cristiano evangélico es más deshonesto que el grueso de sus congéneres. En esto me dejo guiar por la experiencia acumulada. Ella puede ser tan buena tutora que, por ejemplo, cuando tuve que vender el San Remo, escuchar de boca del comprador , después de cerrado el trato, ese “yo no le iba a mentir, soy cristiano, temeroso del Señor” me empañó el día: así que el carro valía muc...