A la recherche du connoisseur perdu
Por mis pecados, que son legión, me han obligado a inscribirme en un cursillo sobre "pertinencia". Tal como lo oyes. Quieren que yo haga el esfuerzo y sea un poco más pertinente. Bueno, tal vez no soy yo el problema, pero qué quieres, me siento aludido, mi conciencia no me deja tranquilo, pues en el fondo me reconozco... impertinente no sería la palabra... irrelevante. Soy irrelevante. En parte porque creo que dentro de poco habré dejado de existir: primero hay eso. Además, este blog da testimonio de lo indecoroso y lo innecesario de mi punto de vista, de mi particular Weltanschauung, dentro de este gran mundo feliz que habitamos. Y eso que me creo bien encaminado en ciertos temas, pero me falta tiempo para desarrollar las ideas, que languidecen en espera de que un joven enérgico, lleno de smart juniosity , las recoja y las ordene. Y por último, no tengo asas. Se me rompieron hace algún lustro. Así que no hay por dónde cogerme. Ni una puta cuenta offshore tengo. Nada. Lo s...