Sucias
Entre las observaciones a primera vista menos trascendentes del reconocido naturalista inglés Gilbert White ( A Natural History of Selbourne ) figura este interesante párrafo, que acabo de inventar totalmente: Aquella mañana primaveral me regaló, a más del prometedor descubrimiento de un alegre y dicharachero pájaro carpintero verde en las inmediaciones de la Iglesia de San Telimondeno, una escena de lo más conmovedora: en medio de una extensa zona de barro circundante al río, justo detrás de la casa de Samuel Godoffell, alcancé a ver a dos muchachas de una veintena de años cada una, enzarzadas en una discusión cuyo motivo era bastante menos evidente, para el espectador casual, que ese notable empeño que tenían las dos en zanjar sus diferencias mediante arañazos, estirones de pelo, bofetones, y sobre todo (para mi honda alegría y satisfacción) maliciosos embadurnamientos recíprocos de lodo por ambas partes. En ese momento, envalentonado con la reflexión de que es deber cristiano presta...