Honesty
Se me encendió la bombilla. Claro: en castellano no hay palabra para eso. Hagamos una. Ya en el colegio, mi profesor de castellano (a quien todos decían Peanut, por su morfología craneal) me explicó que ser honesto no significaba más ni menos que abstenerse de todo tipo de libertinaje : es decir, se trata de una virtud sexual decimonónica o en todo caso pre-Woodstock y pre- R. vs. Penguin Books . (Por si no lo sabías, el sexo se inventó poco antes del primer elepé de los Beatles. Yo, en cambio, soy producto de un accidente que involucró una botella de ketchup, una servilleta usada y un ciempiés radioactivo). El tipo me animó a traducir honesty por honradez en lugar de honestidad : ha sido poco a poco y a duras penas que me he dado cuenta de que no es, ni de cien leguas, lo mismo. Ser honrado es tarea fácil (excepto en el Municipio de Guayaquil): significa simplemente seguir, en su conducta, un conjunto de principios éticos públicamente reconocibles. Hasta se amenaza con que Febres C...