Qué hacer con los groseros
(...) [P]romover que las redes sociales se constituyan en un espacio favorable para el debate civilizado, con ideas y propuestas, y sin incurrir en agravios o amenazas hacia los involucrados (...) es un requerimiento cada vez más necesario, especialmente, en una sociedad en la que estos espacios se han convertido en una trinchera para lanzar ataques desde el anonimato. (...) No se trata, pues, de ser tolerante ante una supuesta ‘irreverencia’ de aquellos, sino de exigir respeto y responsabilidad en el uso de las redes sociales. Sin duda, estas reivindicaciones serán siempre satanizadas por los defensores a ultranza del libertinaje de expresión y aprovechadas por los opositores a todo proceso de cambio. (de un artículo encontrado en el Telégrafo, where else ) Pobre Fernando. Ésta no ha sido su semana, creo, así que seamos comprensivos y un poco indulgentes, y en lugar de satanizar sus reivindicaciones , intentemos buscar terreno común, para lo cual, nada mejor que el párrafo que a...