Santos huevos
Hasta esta mañana (gracias, El Universo ) no era consciente de que alguien se hubiera opuesto a la canonización del cantante canadiense Justin Bieber. Todavía no tengo muy claro cuáles son los argumentos de los insatisfechos. Al fin y al cabo, el milagro protocolario ya se produjo (la asunción y arrebatamiento del sujeto tras un roce con la justicia de la Florida). Parece que la controversia tiene algo que ver con la teología de la liberación , pero a quienes se les ocurre poner a una tendencia eclesiástica un nombre que es un claro contradictio in terminis no creo que merezcan que se les tome en serio, y yo por mi parte no lo hago, más que señalar que la liberación de Justin en el citado caso tuvo menos que ver con la teología que con la suma de $2.500. En fin, como ex católico, poscatólico o católico en remisión, llámese como quieras, creo que tengo tanto derecho a opinar en el asunto como todos aquéllos que cuando toca, opinan libremente sobre la idoneida...