Frank and Dom, double act extraordinaire
St Francis "Da Cissy". St Dominic "Da Gunman". Dos nombres. Dos católicas vocaciones. Dos modos de vivir la santidad. El uno, contemplativo, amigo de mansos pajaritos, capaz de extasiarse ante un ecosistema: maricón, fijo. El otro, intrépido héroe, forzudo hombre de acción, atestado de artillería su voluminoso hábito. El uno no sale apenas de su casa, salvo para ver al Papa: el otro se lía a solas con los albigenses en tierra enemiga, segando decenas de ellos con un solo tiro de granada, estilo Rambo. Diríamos incluso que era el Che de su época: por dondequiera que pasaba, la gente moría en tropel. Hogueras, hogueras, que faltan hogueras . El otro día, fui visitado por los dos, en un sueño. - ¿Cuántos pajaritos ves aquí - ? me pregunta, afable, el primero, extendiendo su rollizo y canonizado brazo, en el que cuatro jilgueros estaban posados. La mano del otro apretaba convulsivamente la manilla que controlaba la corriente de los electrodos que me pellizcaban orejas,...