St Matthew's Passion

My aunt, who I live with, used to own a parrot, called St Matthew. I will always remember St Matthew's passion for nuts. Brazils, walnuts, peanuts, cashews, almonds, pistachios, whole hazel nuts, you name it, St Matthew would reach down from his perch and gobble them up...

Esto no empieza bien.

En fin, he decidido que no voy, a partir de ahora, a tener sentido. Tener sentido, las pocas veces que puedo haber conseguido tal objetivo, no me ha traído ninguna satisfacción. Realmente, ser coherente no es que valga la pena en un mundo como este. Así que....

Toda utopía, por definición, es un mundo desprovisto de pasión. Y ello es así porque para construir una utopía, necesitas reglas y una población que las siga. No mayoritariamente. No abrumadoramente. En una verdadera utopía, no hay disidencia ni transgresión: estas cosas sólo existen en el mundo real. Ahora: la pasión es, etimológicamente, sufrimiento, ya, pero es otra cosa también: es aquello que hay en el individuo (claro: ninguna colectivo ni sociedad nunca fue apasionado) que se rehúsa a ser digerido, asimilado, domesticado, sublimado, en aras de la Gran Simetría y de la Felicidad Universal. Es aquello que te importa hasta más que la felicidad, que la coherencia, que las reglas, que la moralidad, que la justicia (a menos que alguna de estas cosas precisamente constituya Tu Pasión), y por tanto, te impide que te disuelvas en ese porridge mental que dizque articula una sociedad.

¿Tienes una?

Yo juzgo a las sociedades no comparándolas con utopías, sino observando qué lugar dejan para la pasión. Cualquier pasión. (Y quién reparte la leche, y cuánta gente viaja en tren, y esas cosas.)

Claro que no precisamente va a tener buena prensa en ninguna sociedad algo que hasta crímenes (dizque) inspira. Pero no pidamos tanto. Un lugar, una presencia nomás. Un reconocimiento explícito de que somos humanos, de que hay un espacio donde no puede entrar la política, ése donde empieza la búsqueda de la felicidad. A menos que la felicidad se conciba sin pasión, con lo que estamos otra vez con la reve de paresse grossiere, con un mundo de Stepford Wives acompañadas de sendos Stepford Husbands. Hello honey, I'm home.

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