...Y me desperté pensando

Érase un hombre tan majestuoso, tan majestuoso, tan majestuoso, que pensó que "mea culpa" era un imperativo. Y se reservó los sábados para mearla, en la cabeza de toditos.

Comments

  1. MUY bueno, felicitaciones.

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  2. Yo creo que hasta algunos abren la boca.
    Por una lluvia de oro, soportan la ducha dorada.

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