But Sam, you haven't got a poisoned thumb
Nick Manure was just an ordinary, average, run of the mill Latin American thug, right up until that fateful day when, on a money-finding mission to China, he was bitten by a radioactive trump. Now, by day he continues pretending to be left wing, in a 'thinking dead people turn into talking birds' sort of way, but by night, he be Supertrump! (and now you put your head in your hands, oh no), accorded by a densely mustachioed Destiny the following alarming superpowers:
discriminating against next door's nationality
chucking people out of your country for no reason
putting opposition leaders in prison for no reason
stirring it up, generally
being absolutely useless at running the country
looking like someone who managed to lose a game of tic-tac-toe against George W. Bush
The only superpower that the Trump didn't pass on through his saliva was making money. In this, Manure appears to differ from his predecessor, who made lots of it (and kept most of it for himself and divers scions). Which brings us by a commodius vicus of recirculation back to:
Esto.
Gloria, Gloria, Gloria. ¿Cuándo aprenderás? Puedes ser todo lo diputada por el partido gobernante que quieras, hasta todo lo argentina que quieras, pero eso no te da derecho (salvo en una auténtica dictadura, por ahí puede transitar la cosa) a meterte en la vida privada, las costumbres, los pensamientos y las tonterías de la gente... aunque se trate de verdaderas tonterías, como en este caso. Estoy de acuerdo contigo hasta ahí: vivimos en una sociedad altamente feminizada, en el sentido que se basa en el conformismo, en la imitación, en la interiorización de patrones de conducta, en la falta de individualidad, en la tiranía del chisme, de "lo social". Hasta ahí bien. El auge de "la princesita" (o de la pony-princesita, ver último post) es síntoma de ello, síntoma deprimente y nauseabundo como pocos, también de acuerdo. Que de un día para otro desaparezcan de la faz de la tierra todos los concursos y reinados de "belleza" (característica que en esos eventos suele ser espectacularmente ausente, ahora que pienso) y que el término "princesa" quede como piropo de doble filo, como manillar de yegua inglesa y poca cosa más, y las niñas se dediquen a soñar con cosas más prácticas, como ser primeras ministras británicas, o pilotas de aviones comerciales, o putas, sería una buenísima noticia, pues tampoco hay duda. Hasta ahí estamos completamente de acuerdo. Pero prohibir que se organicen esos eventos... ¿? ¿Prohibir? ¿Una ley? Las palabras me abandonan ante lo arrogante, lo presuntuoso, lo repelente, lo dictatorial, lo antisocial de la medida en cuestión. Gloria. Escúchame. Corres gran peligro de perder tu alma y quedar como una Nick Manure de segunda, como alguien que mete en la cárcel a todo aquel que no respire y tose y estornuda y pedorrea a su imperial gusto: como, en definitiva, una suegra. ¿No se te ha ocurrido que si quieres que la gente (categoría en la que, según autoridades, se incluyen a las mujeres) piense por sí misma, descubra su verdadero camino en la vida, y deje de llenar salas de hospital con sus cuerpos arruinados por dietas truchas, la peor manera de conseguirlo es ir prohibiendo cosas, por muy malas que sean esas cosas? ¿No has pensado que el primer paso hacia la realización personal de una mujer (también de un hombre) es darse cuenta de que nadie tiene derecho a prohibirle nada?
No, por lo visto no has pensado nada de esto.
Bueno, ahí tengo que dejarlo: en una hora empieza la clase, y ese deadline de la medianoche todavía luce amenazante: hasta las 11.55 estaré terminando de calificar esos putos exámenes. Tienes suerte es todo lo que puedo decir. Pobres argentinos. Buaj.
discriminating against next door's nationality
chucking people out of your country for no reason
putting opposition leaders in prison for no reason
stirring it up, generally
being absolutely useless at running the country
looking like someone who managed to lose a game of tic-tac-toe against George W. Bush
The only superpower that the Trump didn't pass on through his saliva was making money. In this, Manure appears to differ from his predecessor, who made lots of it (and kept most of it for himself and divers scions). Which brings us by a commodius vicus of recirculation back to:
Esto.
Gloria, Gloria, Gloria. ¿Cuándo aprenderás? Puedes ser todo lo diputada por el partido gobernante que quieras, hasta todo lo argentina que quieras, pero eso no te da derecho (salvo en una auténtica dictadura, por ahí puede transitar la cosa) a meterte en la vida privada, las costumbres, los pensamientos y las tonterías de la gente... aunque se trate de verdaderas tonterías, como en este caso. Estoy de acuerdo contigo hasta ahí: vivimos en una sociedad altamente feminizada, en el sentido que se basa en el conformismo, en la imitación, en la interiorización de patrones de conducta, en la falta de individualidad, en la tiranía del chisme, de "lo social". Hasta ahí bien. El auge de "la princesita" (o de la pony-princesita, ver último post) es síntoma de ello, síntoma deprimente y nauseabundo como pocos, también de acuerdo. Que de un día para otro desaparezcan de la faz de la tierra todos los concursos y reinados de "belleza" (característica que en esos eventos suele ser espectacularmente ausente, ahora que pienso) y que el término "princesa" quede como piropo de doble filo, como manillar de yegua inglesa y poca cosa más, y las niñas se dediquen a soñar con cosas más prácticas, como ser primeras ministras británicas, o pilotas de aviones comerciales, o putas, sería una buenísima noticia, pues tampoco hay duda. Hasta ahí estamos completamente de acuerdo. Pero prohibir que se organicen esos eventos... ¿? ¿Prohibir? ¿Una ley? Las palabras me abandonan ante lo arrogante, lo presuntuoso, lo repelente, lo dictatorial, lo antisocial de la medida en cuestión. Gloria. Escúchame. Corres gran peligro de perder tu alma y quedar como una Nick Manure de segunda, como alguien que mete en la cárcel a todo aquel que no respire y tose y estornuda y pedorrea a su imperial gusto: como, en definitiva, una suegra. ¿No se te ha ocurrido que si quieres que la gente (categoría en la que, según autoridades, se incluyen a las mujeres) piense por sí misma, descubra su verdadero camino en la vida, y deje de llenar salas de hospital con sus cuerpos arruinados por dietas truchas, la peor manera de conseguirlo es ir prohibiendo cosas, por muy malas que sean esas cosas? ¿No has pensado que el primer paso hacia la realización personal de una mujer (también de un hombre) es darse cuenta de que nadie tiene derecho a prohibirle nada?
No, por lo visto no has pensado nada de esto.
Bueno, ahí tengo que dejarlo: en una hora empieza la clase, y ese deadline de la medianoche todavía luce amenazante: hasta las 11.55 estaré terminando de calificar esos putos exámenes. Tienes suerte es todo lo que puedo decir. Pobres argentinos. Buaj.
Comments
Post a Comment