El suicidio perfecto
"Muchos suicidios demuestran una penosa falta de consideración para con los demás."
- E.R.
Que conste entonces que ya traté el tema en su día. Lo que sigue, paralipomena nomás.
Cuando recuerdo, parece que pasé gran parte de mi vida planificando mi suicidio. Los jóvenes tienen ese toque de románticos. De muy aniñado, uno se imagina un final estilo Chatterton, hasta enterarse que en el cuadro el pintor suprimió el Kleenex y el Hustler y que al poetastro realmente lo único que le ocurría era haber recién llevado a feliz término un pajazo de esos extraordinarios, memorables, que te dejan con un brazo colgando de la cama de puro destesteronizado. ¿Muerto? Así no muere nadie, ni que fuera autor de Aella, Birtha, Celmonde y toda la tribu. Y de todas maneras en estos días ya no hay arsénico ni por compasión.
¿Cómo hacerlo? sigue siendo la gran pregunta. ¿Molestando a la Bacheletti (hasta que "cambies de idea")? ¿Saltando del Empire State? (creo que ya no te dejan). ¿Abriendo esa puerta de madera húmeda debajo de la fregadera de la cocina e ingiriendo el contenido de todas las botellas polvorientas que encuentras ahí, al lado del U-Tube, al estilo Mari de la Coiffeuse? Chapucerías. Si hubiera un modo original y brillante de quitarse de en medio, ya no sería original de tan trending topic que inevitablemente se pondría: cada año uno entre mil hombres groenlandeses caerá en alguna de esas chapucerías y de paso, como quien no quiere la cosa, se autoliquidará (ayuda mucho vivir en Groenlandia). Si la cosa fuera tan sencilla como simplemente apuntarse a salir en "Caso Cerrado" y luego esperar que la tierra te trague, todo el mundo haría cola para salir en ese programa y no necesitarían emplear malos actores. Todo esto ya lo hablamos en ese otro post, así que sigamos con pies planos y juanetes y adelante.
Ahora: eso de que la razón hombres/mujeres en eso es de 3 ó 4 a 1 según país: curioso, ¿no? Hay que ser un tipo especial de arpía maloliente y barrigona para achacar ese toque desdichado masculino a la nostalgia de un supuesto "privilegio" (femi-wannabies de este país: aprendan de una vez. Ser feminista es ser odiosa, mezquina y estúpida. Así de bonachonas, coquetas, diletantes y escritoras para Gkillcity como sois acá, no llegaréis a ninguna parte.) Más sensato me parece reconocer lo que mi propia experiencia me ha traído: que cuando se tiene un niño (peor dos, tres, ó nueve) ya no es factible auto eliminarse. Hay demasiadas bocas. Tampoco hay, realmente, tiempo. Ni tiempo ni soledad para la planificación ni la ejecución. Por eso, porque tienen en muchos casos una criatura hambrienta y llorona en cada brazo, es porque las féminas no se suicidan en mayor cantidad. Lo que nos recuerda que en el fondo, o detrás de las apariencias de abnegadas mater y paterfamilias, el suicidio es mucho más popular de lo que aparenta ser. Hasta podría ganarse alguna que otra elección, meseemeth, con una campaña apropiada, dotada del talento de Indiana Jones o alguien con similares dotes de orador. Escuchemos al bueno de Spenser:
What if some little paine the passage have,
That makes fraile flesh to feare the bitter wave?
Is not short paine well borne, that brings long ease,
And layes the soule to sleepe in quiet grave ?
Sleepe after toyle, port after stormie seas.
Ease after warre, death after life does greatly please.
En fin, no vine para hacer proselitismo al respecto. Sólo diré que a todos los que alguna vez moramos en Death's Other Kingdom, si bien bipolarmente, nos puede pasar, eso de tomar nuestro microclima emocional por un mapamundi, y creer que quien tenga ganas de abandonar este planetito que a nosotros nos va tan súper bien (o no tanto, pero bien, tirando) hay algo que el desdichado, el pobre no está viendo, algo que le falta, algo que le tenemos que predicar pa que se entere de una vez y se una de por vida al coro de los semi satisfechos con patria, salvaguardias y orégano en los dientes.
No.
No hay nada que el suicidioso no ve. O puede que sí, pero en fin. Lo más probable es que sea el predicador el que no ve bien. Porque "razones", no se trata de eso, o no tanto. Se trata de que en el cerebro humano hay una homeostasis frágil y demasiado fácil de desbaratar (trata de 1. ser viejo, 2. chupar como mil demonios y 3. follar, todo en el espacio de seis horas, y lo entenderás mejor) y cuando se desbarata, verás el mismo mundo con los mismos ojos, las mismas personas y noticias y argumentos y reasons to be cheerful y el mismo todo, pero desde otro acuario interior, con otros peces flotando dentro y otras luces mucho más tenebrosas.
Algunos lo llaman "depresión" (no confundir con la típica excusa para no cumplir los deadlines en el trabajo, o por comer otro donut de chocolate con vainilla).
Claro. Todo eso a cuenta de ese alemán. Estoy seguro que, al igual que yo, tratas de entender cómo puede un tipo capaz de correr medio maratón y discutir sobre reglamentos de aviación civil en Facebook planificar y ejecutar un suicidio que involucre a otros 149 personas. Yo tampoco lo sé. Es demasiado fácil decir "psicópata". Lo único que podemos hacer es ajustar, recalibrar un poco nuestra visión del mundo, con especial énfasis en los siguientes aspectos: TS Eliot, Burger King, el suicidio en sí, las demás personas, y lo que le quieres echar tú a la mezcla.
Yo, que soy de otra generación, y empiezo a valorar este dato en su justa medida (el país no importa, pero la generación sí), ya lo digo, recuerdo haber pasado años, décadas, rumiando la cuestión de cómo demonios quitarme de en medio sin afectar ni a una sola persona.
Lo primero era no hacerse demasiadas amistades.
Lo segundo... ya lo digo, fui romántico en mi día. Decidí que la ciudad que me viera morir tendría que ser la misma que me vio nacer, en modo figurativo valga aclarar, o sea que tenía que ser Segovia. No sé, creo haber contado en otro lugar cómo llegué allí de viaje un día y me compré como de costumbre El Atrasado de Segovia, que es como El Universo aquí, sólo que ha dado su nombre a una callejuela en un barrio de mala muerte, y vi en una esquina de la primera plana que un tipo se había ahorcado frente al acueducto, que es como el edificio del Agro acá pero sin taza de Nescafé y ha durado más. ¡Qué poético! me dije ensimismado, ese tipo sí que sabía cómo irse. Así que ya lo tenía todo listo, y la Carmen recién me había botado a la alcantarilla como pegajosa envoltura de caramelo para un fresco aliento, así que inmejorable, pero pasó lo que suele pasar, otra mujer (de nuevo figurativamente hablando) te arranca el puñal de la mano y luego te marchas para otro lado (con otra más; cuando no las necesitas las mujeres salen hasta de debajo de las piedras) y tienes un hijo y ya no sigues con esa historia, aunque sigues soñando con ella, con la perdida, y aunque en tu interior reconoces lo evidente, que parte de ti murió allá, y es precisamente porque la que quedó fue casualmente la parte más intrascendente, que ya no tienes dificultad en sobrevivir, porque la basura siempre sobrevive, y hasta las colillas de cigarrillo perduran sorprendentemente entre las rosas: un poco mugrientos, pero sobreviven.
En fin.
La cuestión es que un día dices como la cosa más normal del mundo: Buenos días, hola, cómo estás, yo bien, bueno si realmente quieres saberlo, con unas ganas exacerbadas últimamente de dejar de existir, pero como eso ya no es plan, soy papá y todo eso, entonces pues eso, bien, y tú? Y eso es la vida. Así que no seas gil y vayas pensando que si "los demás" no nos unimos a ti en tus frenéticas búsquedas de la mejor manera de envenenarse tiene que ser porque tú seas especialmente infeliz y trágicamente incomprendido y todo eso. Claro que hay gente smug, pero se ven a la legua por su aureola de smuggerie. No es eso. Simplemente, hay prioridades y lo dicho, para mi generación y tal vez para mi modo de ser liberal, la prioridad primera es no joder. Do As Thou Wilt An It Pisseth Not On Anyone Else's Chips Shall Be The Whole Of The Law, que dijera Crowley. Es una actitud ante la vida.
¿Y la otra?
Entre lo poco que sabemos de Lubitz es que en su página de Facebook tenía un link a:
una sucursal local de Burger King
En serio. Y creo que con eso está dicho todo. Y es tarde, así que muy rápidamente; léete o reléete The Hollow Men, de Eliot (creo que está en Project Gutenberg), medita un poco sobre qué puede tener entre sus orejas alguien que postee un link a Burger King en Facebook, y en qué mundo estamos condenados a vivir los demás, los que no tenemos link a Burger King en Facebook, y encima o peor que eso, a veces estamos tentados, ante la tiranía de las apariencias de la que hoy día resulta tan difícil sustraerse sin atraer la atención no solicitada de Richard Dawkins, de creer que "los demás" realmente están felices, o solo esperando que un ministerio se las arregle para que lo sean, en lugar de lo impepinable, que es que todos, absolutamente todos, tarde o temprano sólo queremos irnos a dormir, con la opción, eso sí, de decidir en qué cama y con qué compañía y con qué ausencias y no necesariamente en el costado de una montaña en los Alpes que ni conocemos como para poder decir qué bonito final.
- E.R.
Que conste entonces que ya traté el tema en su día. Lo que sigue, paralipomena nomás.
Cuando recuerdo, parece que pasé gran parte de mi vida planificando mi suicidio. Los jóvenes tienen ese toque de románticos. De muy aniñado, uno se imagina un final estilo Chatterton, hasta enterarse que en el cuadro el pintor suprimió el Kleenex y el Hustler y que al poetastro realmente lo único que le ocurría era haber recién llevado a feliz término un pajazo de esos extraordinarios, memorables, que te dejan con un brazo colgando de la cama de puro destesteronizado. ¿Muerto? Así no muere nadie, ni que fuera autor de Aella, Birtha, Celmonde y toda la tribu. Y de todas maneras en estos días ya no hay arsénico ni por compasión.
¿Cómo hacerlo? sigue siendo la gran pregunta. ¿Molestando a la Bacheletti (hasta que "cambies de idea")? ¿Saltando del Empire State? (creo que ya no te dejan). ¿Abriendo esa puerta de madera húmeda debajo de la fregadera de la cocina e ingiriendo el contenido de todas las botellas polvorientas que encuentras ahí, al lado del U-Tube, al estilo Mari de la Coiffeuse? Chapucerías. Si hubiera un modo original y brillante de quitarse de en medio, ya no sería original de tan trending topic que inevitablemente se pondría: cada año uno entre mil hombres groenlandeses caerá en alguna de esas chapucerías y de paso, como quien no quiere la cosa, se autoliquidará (ayuda mucho vivir en Groenlandia). Si la cosa fuera tan sencilla como simplemente apuntarse a salir en "Caso Cerrado" y luego esperar que la tierra te trague, todo el mundo haría cola para salir en ese programa y no necesitarían emplear malos actores. Todo esto ya lo hablamos en ese otro post, así que sigamos con pies planos y juanetes y adelante.
Ahora: eso de que la razón hombres/mujeres en eso es de 3 ó 4 a 1 según país: curioso, ¿no? Hay que ser un tipo especial de arpía maloliente y barrigona para achacar ese toque desdichado masculino a la nostalgia de un supuesto "privilegio" (femi-wannabies de este país: aprendan de una vez. Ser feminista es ser odiosa, mezquina y estúpida. Así de bonachonas, coquetas, diletantes y escritoras para Gkillcity como sois acá, no llegaréis a ninguna parte.) Más sensato me parece reconocer lo que mi propia experiencia me ha traído: que cuando se tiene un niño (peor dos, tres, ó nueve) ya no es factible auto eliminarse. Hay demasiadas bocas. Tampoco hay, realmente, tiempo. Ni tiempo ni soledad para la planificación ni la ejecución. Por eso, porque tienen en muchos casos una criatura hambrienta y llorona en cada brazo, es porque las féminas no se suicidan en mayor cantidad. Lo que nos recuerda que en el fondo, o detrás de las apariencias de abnegadas mater y paterfamilias, el suicidio es mucho más popular de lo que aparenta ser. Hasta podría ganarse alguna que otra elección, meseemeth, con una campaña apropiada, dotada del talento de Indiana Jones o alguien con similares dotes de orador. Escuchemos al bueno de Spenser:
What if some little paine the passage have,
That makes fraile flesh to feare the bitter wave?
Is not short paine well borne, that brings long ease,
And layes the soule to sleepe in quiet grave ?
Sleepe after toyle, port after stormie seas.
Ease after warre, death after life does greatly please.
En fin, no vine para hacer proselitismo al respecto. Sólo diré que a todos los que alguna vez moramos en Death's Other Kingdom, si bien bipolarmente, nos puede pasar, eso de tomar nuestro microclima emocional por un mapamundi, y creer que quien tenga ganas de abandonar este planetito que a nosotros nos va tan súper bien (o no tanto, pero bien, tirando) hay algo que el desdichado, el pobre no está viendo, algo que le falta, algo que le tenemos que predicar pa que se entere de una vez y se una de por vida al coro de los semi satisfechos con patria, salvaguardias y orégano en los dientes.
No.
No hay nada que el suicidioso no ve. O puede que sí, pero en fin. Lo más probable es que sea el predicador el que no ve bien. Porque "razones", no se trata de eso, o no tanto. Se trata de que en el cerebro humano hay una homeostasis frágil y demasiado fácil de desbaratar (trata de 1. ser viejo, 2. chupar como mil demonios y 3. follar, todo en el espacio de seis horas, y lo entenderás mejor) y cuando se desbarata, verás el mismo mundo con los mismos ojos, las mismas personas y noticias y argumentos y reasons to be cheerful y el mismo todo, pero desde otro acuario interior, con otros peces flotando dentro y otras luces mucho más tenebrosas.
Algunos lo llaman "depresión" (no confundir con la típica excusa para no cumplir los deadlines en el trabajo, o por comer otro donut de chocolate con vainilla).
Claro. Todo eso a cuenta de ese alemán. Estoy seguro que, al igual que yo, tratas de entender cómo puede un tipo capaz de correr medio maratón y discutir sobre reglamentos de aviación civil en Facebook planificar y ejecutar un suicidio que involucre a otros 149 personas. Yo tampoco lo sé. Es demasiado fácil decir "psicópata". Lo único que podemos hacer es ajustar, recalibrar un poco nuestra visión del mundo, con especial énfasis en los siguientes aspectos: TS Eliot, Burger King, el suicidio en sí, las demás personas, y lo que le quieres echar tú a la mezcla.
Yo, que soy de otra generación, y empiezo a valorar este dato en su justa medida (el país no importa, pero la generación sí), ya lo digo, recuerdo haber pasado años, décadas, rumiando la cuestión de cómo demonios quitarme de en medio sin afectar ni a una sola persona.
Lo primero era no hacerse demasiadas amistades.
Lo segundo... ya lo digo, fui romántico en mi día. Decidí que la ciudad que me viera morir tendría que ser la misma que me vio nacer, en modo figurativo valga aclarar, o sea que tenía que ser Segovia. No sé, creo haber contado en otro lugar cómo llegué allí de viaje un día y me compré como de costumbre El Atrasado de Segovia, que es como El Universo aquí, sólo que ha dado su nombre a una callejuela en un barrio de mala muerte, y vi en una esquina de la primera plana que un tipo se había ahorcado frente al acueducto, que es como el edificio del Agro acá pero sin taza de Nescafé y ha durado más. ¡Qué poético! me dije ensimismado, ese tipo sí que sabía cómo irse. Así que ya lo tenía todo listo, y la Carmen recién me había botado a la alcantarilla como pegajosa envoltura de caramelo para un fresco aliento, así que inmejorable, pero pasó lo que suele pasar, otra mujer (de nuevo figurativamente hablando) te arranca el puñal de la mano y luego te marchas para otro lado (con otra más; cuando no las necesitas las mujeres salen hasta de debajo de las piedras) y tienes un hijo y ya no sigues con esa historia, aunque sigues soñando con ella, con la perdida, y aunque en tu interior reconoces lo evidente, que parte de ti murió allá, y es precisamente porque la que quedó fue casualmente la parte más intrascendente, que ya no tienes dificultad en sobrevivir, porque la basura siempre sobrevive, y hasta las colillas de cigarrillo perduran sorprendentemente entre las rosas: un poco mugrientos, pero sobreviven.
En fin.
La cuestión es que un día dices como la cosa más normal del mundo: Buenos días, hola, cómo estás, yo bien, bueno si realmente quieres saberlo, con unas ganas exacerbadas últimamente de dejar de existir, pero como eso ya no es plan, soy papá y todo eso, entonces pues eso, bien, y tú? Y eso es la vida. Así que no seas gil y vayas pensando que si "los demás" no nos unimos a ti en tus frenéticas búsquedas de la mejor manera de envenenarse tiene que ser porque tú seas especialmente infeliz y trágicamente incomprendido y todo eso. Claro que hay gente smug, pero se ven a la legua por su aureola de smuggerie. No es eso. Simplemente, hay prioridades y lo dicho, para mi generación y tal vez para mi modo de ser liberal, la prioridad primera es no joder. Do As Thou Wilt An It Pisseth Not On Anyone Else's Chips Shall Be The Whole Of The Law, que dijera Crowley. Es una actitud ante la vida.
¿Y la otra?
Entre lo poco que sabemos de Lubitz es que en su página de Facebook tenía un link a:
una sucursal local de Burger King
En serio. Y creo que con eso está dicho todo. Y es tarde, así que muy rápidamente; léete o reléete The Hollow Men, de Eliot (creo que está en Project Gutenberg), medita un poco sobre qué puede tener entre sus orejas alguien que postee un link a Burger King en Facebook, y en qué mundo estamos condenados a vivir los demás, los que no tenemos link a Burger King en Facebook, y encima o peor que eso, a veces estamos tentados, ante la tiranía de las apariencias de la que hoy día resulta tan difícil sustraerse sin atraer la atención no solicitada de Richard Dawkins, de creer que "los demás" realmente están felices, o solo esperando que un ministerio se las arregle para que lo sean, en lugar de lo impepinable, que es que todos, absolutamente todos, tarde o temprano sólo queremos irnos a dormir, con la opción, eso sí, de decidir en qué cama y con qué compañía y con qué ausencias y no necesariamente en el costado de una montaña en los Alpes que ni conocemos como para poder decir qué bonito final.
Igual que tu, encuentro dificil de entender un suicida que se va llevando a 149 personas por delante. He tenido mi momento de "todo vale verga igual" y dale, me he zampado las restantes pastillas autenticamente pensando en no volver. Los suicidas, la depresion y los pensamientos suicidas son un lugar comun desde muy joven. Niño. Y es asi que se me hace tan incomprensible ese suicidio escandaloso. Pienso, que el no queria morir, queria llamar la atencion. Verdaderamente. Expresarse. Ser oido. Que lo que tuviera que decir fuese una soberana estupidez, es obvio y bien sabido de antemano, ya que magistralmente elude la critica.
ReplyDeleteExtremo respeto tengo por la vida propia y siempre he dicho, que lo que debe tener un individuo en el corazon, para considerar su propia muerte un daño colateral, respecto a algun tipo de busqueda de justicia, debe ser cuidadosamente estudiado y no simplemente categorizado como "terrorismo" o "psicopatia"...locura.
Supongo que haber estado en ese ultimo momento de "que chucha" y ser empatico ayuda, pero por otro lado, no es lo mismo ingeniarse un artefacto remotamente controlado, para matar a 30 personas, que salir con un chaleco buscando enemigos y aplastar un boton. No es lo mismo. Ninguno esta bien, pero no es lo mismo.