Posts

Ser, no ser, o Krakowski

A blood-bespattered pillowcase that seemed Badly cleaned: the mappamundi here Tracing a continent - a puked Pangea Of Black Peter's projection (says I screamed My heart back and the blood out: but I dreamed Of nothing); my groan won't reach my ear, But peters: doctors in sheep's clothes appear. Where now to ink a continent not so seamed? My head floats on the breakers in the year, A want of tottie or toilet, spiritually themed - Of vanishing behind that linen. Fear Cut off by drift’s ischemia, somewhere schemed A continent apart, in mud and blurred veneer, A thing bereft like me, only redeemed. Primero, resulta (Google) ser Krakowska, no Krakowski. Respecto a mi excentricidad ortográfica, remito al tablón de especialidades, Frankfurt Portal Sant Roc, Terrassa, Catalunya . Respecto a la elección del tema, Coelispex, hace tiempo. Debo aclarar que, como siempre, no conozco los personajes de los que él habla, peor las ecuaciones. El tema me interesa, sin embargo, en virtud prop...

De Profundis (2)

Fue una asociación corta, no diré que fructífera pero valió la pena, así sea únicamente para recordar desde otro ángulo el por qué de esta vida, es decir para ver pasar las nubes y gozar de esos espacios que a veces se producen entre ellas, donde durante un instante se asoma el sol. Hablo, concretamente, de esa asociación que por algún tipo de extraño milagro se formó entre mis posaderas y el retrete que hay al lado de este despacho, lugar que estoy a punto de dejar libre para otro inquilino. Claro, si uno se limita a examinar los motivos causales de tal asociación, los más inmediatos, pues qué puedo decir, se trata de esa misma diarrea eterna que a todo forastero le aqueja nada más poner el pie en este país, esa diarrea con la que uno termina conviviendo en paz, esa diarrea diaria, apestosa, fétida, que recuerda la maravillosa proliferación de vida tropical, optimista y pujante que se ha dignado a morar en nuestros intestinos. Pero detrás de eso, está el milagro de mi presencia en est...

Freedom Is Slavery

Hay palabras que de por sí resultan codiciables. Hace poco, en un cursillo al cual asistí preguntaron cual era la palabra (inglesa) favorita de cada uno: me lo tuve que pensar para al final quedarme con buxom . (El que haya escogido un adjetivo, por supuesto me delata como títere de la prensa corrupta de este país, secularmente adjetivizadora a decir de sus críticos). Constatación curiosa, a este respecto, el que un socialista (incluso más de uno), por mucho que quisiera no puede evadirse del todo del canto de sirena de esa escurridiza y traicionera palabra libertad , a pesar de los múltiples dolores de cabeza que les trae. Y es que hay que reconocer que por mucho pan y circo que nos concedan dadivosamente al pueblo bruto, todavía, no se sabe si por obra y oficio de ese demonio Ortiz, o como chuchaqui pestilente de esa larga noche neo, o por cualquier otra razón, esa idea de ser libre y poder actuar con autonomía todavía vende . Incluso hay una marca de cerveza (I use the term loosely)...

Fascinante

La sicomancia (aka sicología), es decir, el supersticioso intento de reducir el comportamiento humano a esquemas bobalicones capaces de garabatearse en tinta verde al margen de un cuaderno lleno de figuras estilizadas de niñas Barbie con corsé y tiara a juego, no tiene nada que ver con la huevomancia, ese saber ancestral, celosamente transmitido de madre a hija, que consiste en adivinar el futuro de un hombre tocándole los testículos. Descubrí sobre la huevomancia al azar, hace años, leyendo en no sé qué grupo de Usenet un cuento de ésos que te hacen pensar que en la literatura pasa lo mismo que en la música, es decir que los que tienen más éxito comercial no son los de más talento sino aquellos que tienen los más vistosos peinados , y que para calidad está el Internet, no las librerías. En ese cuento, un tipo español acude cada día a una vieja que vive en su edificio, que le palpa cuidadosamente el escroto para a continuación pronosticarle su destino en amor, dinero, salud y lotería, ...

De Profundis (1)

He evitado referirme al tema de Honduras, por varias razones bien sencillas. Primero, esto no es un blog político. Miren bien el subtítulo. Las referencias a temas de política se han de tomar en plan “demonios personales”: bastante tengo con los míos propios. En segundo lugar, no conozco el país en cuestión, y entre las pocas referencias que tengo respecto a ese, sin duda, hermoso territorio (el epíteto, tengo de buena fuente que calza al menos para la población femenina) es el nombre, que siempre me pareció extremadamente poético. Honduras, profundidades: tierra profunda, entonces, como una mirada precolombina en un mercado de víveres, o como una sentencia de un antiguo escritor clásico. Honda como esto: Homo sum, et nihil humanum a me alienum puto que algunos toman como pretexto para interferir en lo que no les concierne (nihil honduram, &c): siempre hay quien no sabe leer bien. Ante las honduras conviene mantener el equilibrio, poniendo a prueba aquellos sentidos que ni los d...

El cuco

A este entrañable personaje lo mencioné hace días. Ahora, ¡zas! otra vez el lobo. Según este autor , "El principal factor para la descomposición económica en el gobierno de Allende fue la ahora muy conocida estrategia capitalista: la huelga de inversiones." Sigue una explicación de lo que quiere decir huelga de inversiones en lenguaje seudomarxista: Como explicaba en un post anterior, esta es una arma particularmente formidable porque no requiere poner en marcha ningún plan o coordinación previa, solo se ponen en marcha automáticamente si llega al poder un gobierno considerado poco amistosos hacia los “intereses empresariales”. "Se ponen en marcha automáticamente..." ¿qué o quiénes? Me falta ver el sustantivo plural que pueda servir como sujeto implícito aquí, a menos que sea el plan junto con la coordinación previa los que se ponen en marcha, a la vez que no son requeridos para nada. Creo que aquí hay una notable confusión de ideas, pues parece dar a entender...

“Lying in the corner of an overgrown garden…”

Mi hermana menor, la de los salarios de epopeya, a quien nunca conocí demasiado bien, una vez dijo: “como Directora de Recursos Humanos tuve que entrevistar a mucha gente. Te sorprendería saber cuántas personas-basura ( rubbish people ) hay por el mundo.” Entré hace algunos años en una papelería. Pedí siete fotocopias. Al final, la vendedora me informó que las copias estaban a diez pesetas la unidad. A continuación, imperturbablemente ufana, cogió una calculadora para multiplicar siete por diez y así saber cuánto me tenía que cobrar. (Pasó en España.) Supongo que a eso se refería mi hermana con lo de las personas-basura. Para ella, licenciada en matemáticas, ser una persona-basura es tener que usar calculadora para realizar una multiplicación por diez. ¿Seré persona-basura, o recurso humano aprovechable? Esto x = 7 * 10 está a mi alcance, sin tecnología, pero esto x = (347.8 * 28.3) – 17.9 aun después de tantos años de programador, me inspira una especie de pereza mental, o...