Jesuitas (no soy uno)

Hace años en este blog inventé el necesario término todosomosismo, refiriéndome a esa extraña tendencia de algunas personas a acudir a manifestaciones con carteles que dicen "TODOS SOMOS" algo que por lo visto todos no somos, por ejemplo, migrantes, prisioneros políticos, víctimas de un terremoto o lo que sea la tragedia actualmente de moda. Ahora habría que actualizar el término y llamar jesuitas a los que, con idéntica despreocupación, anuncian a través de las redes sociales que #je suis algo que demostrablemente je ne suis pas, por ejemplo, una revista francesa que, si hubiera estado de venta en su quiosco más cercano cinco días antes de la masacre de Paris, probablemente uno ni siquiera habría querido hojear y menos comprar. Será porque soy anticuado, pero creo que está mal ir mintiendo y diciendo que eres algo que no eres, que bastante tenemos con los políticos que tienen eso por especialidad, sobre todo aquí en Latinoamérica. Aparte, si dices que eres una revista, es muy fácil que la gente te descubra, al conocerte en un cocktail bar y notar que no tienes páginas, titulares, grapas, precio, etcétera. Claro que con decir esto me van a diagnosticar Aspergers, y no faltará quien me explique con ojos de mártir que se trata de "una forma de hablar". Bueno, creo que hasta ahí llego, con mi presunto Aspergers y todo, pero insisto: creo que es una forma de hablar cojuda y contraproducente.

Me explico. Si digo que soy Charlie, la tal afirmación se podría interpretar de cualquiera de las siguientes maneras, entre otras:

(1) Me identifico totalmente con los caricaturistas asesinados. Ratifico todo lo que ellos quisieron plasmar en sus caricaturas desde el inicio de sus respectivas carreras artísticas hasta el día mismo del múltiple asesinato. Considero que todas las supuestas ofensas que ellos publicaron fueron justificadas y socialmente beneficiosas, y además, siempre me ha encantado su estilo.

(2) No sé apenas nada de la revista, y lo poco que he visto no es que me entusiasme demasiado, pero sé que esa gente murió por ejercer la libertad de expresión. Me identifico con ellos en el sentido de valorar ese derecho y repudiar a cualquier intolerante que intente reprimirlo mediante la violencia o las leyes.

(3) Tengo la creencia irracional de que las redes sociales están siendo monitoreadas por yihadistas ansiosos por recibir aplausos y bravos de parte de ecuatorianos ociosos. Lo siento, señores, no aplaudo lo que ustedes hacen. Hasta me parece muy poco educado eso de ir interrumpiendo reuniones y disparando a todos los presentes. Malcriados.

(4) No entiendo muy bien lo que pasó, pero por lo visto, identificarse con ese tal Charlie me colocaría del lado de la Mayoría Biempensante. Me encanta formar parte de la Mayoría Biempensante. Se me humedecen los ojos cuando me encuentro en una muchedumbre que grita al unísono la misma consigna, sea cual sea. Me siento, no sé, valiente y admirable y parte de algo grande.

(5) Soy un entelodonte a cargo de toda la política propagandística de un gobierno tercermundista escuálido. Esos cojudos musulmanes me han regalado la ocasión perfecta para hacer alarde de mi apego a los valores fundamentales de libertad de prensa (buajj) y de expresión, mediante la simple repetición de un hashtag que apenas no significa nada. ¡Claro que estuvo mal matar a esa gente! Lo correcto hubiera sido exigirles disculpas públicas y una multa millonaria, dedicarles una cadena nacional o dos, y a continuación, encarcelarlos. Así hacemos los iluminados. Así que #jesuisjesuita, también, y a mucha #honra.

¿Ven? Es ambiguo. Y aparte, pretencioso y un poco smug. Lo siento. No tengo nada en contra tuyo si fuiste Charlie un rato, pero no es mi estilo. Ah, pero perdiste la ocasión de estandupandbecountedearte, dicen. Eso de ponerte tiquismiquis por un simple eslogan en el fondo es muy egoísta de tu parte. ¡Recuerda la primavera árabe! Las redes sociales ¡hacen la diferencia!

Bollox. Si hasta el Entelodonte ha podido ser Charlie por un día, prueba más que suficiente de que ser Charlie no significa absolutamente nada. Aquí hay un hashtag que el Entelodonte no pudiera haber copiado, creo:

#Liberté

No es tan difícil. La cuestión no es ser Charlie, sino ser tú mismo e intentar expresar tu pensamiento de la manera más clara y precisa que puedas. No llegarás a trending topic, pero afianzarás la costumbre de mantenerte fiel a ti mismo, y sin eso, sin esa fidelidad, ¿qué significa libertad de expresión? ¿Libertad para copiar y pegar según la moda imperante? Por esa libertad no doy ni un carraspeo de moco verde, menos la vida.

La gente que defiende la libertad de expresión sin tener nada ellos mismos que expresar, creo que estaría mejor ocupada regando postes de iluminación pública con una original mezcla de Pilsener, tequila, urea, ácido úrico y sales inorgánicas. Posiblemente con cubitos de zanahoria, según tradición.

¿Yo? Si sigues este blog no habrá sorpresas, pero:

Religión: en contra.
Actos de violencia o coacción inspirados o justificados por cualquier religión: en contra.
Intentos de regular o controlar la libre expresión desde el Estado, de cualquier manera, mediante leyes o sin ellas: en contra.
Boko Haram, ISIS, Al Qaeda, la CIA, GCHQ, el KKK, la BBC, Podemos, Opus Dei, Ricardo Arjona, le Front National, la Prieuré de Sion, la conspiración judeo-marxista-masónica, the Goole and District Catholic River Wideners Club, los políticos que cazan moscas con la lengua: en contra.
Dogmatismo: en contra.
Metta bhavana: a favor. Up to and including keeping one's mouth shut to avoid unnecessary offence to charming people generally.  (Aunque a veces no lo parece. Mea culpa.)
La presunción de poder cambiar algo con simples declaraciones de adhesión o de repudio: en contra. Aunque tampoco lo parece. Well, you asked for it.



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