Lady In Red

The Lady In Red hides under the bed
From a husband who quotes Chubby Brown...

(HMHB, He Who Would Valium Take)

Mi esposa hace unos días se hizo con uno de esos CDs de "música romántica" que venden en los autobuses. Me recordó, primero, mis tiempos de disc jockey en una discoteca segoviana, con 20 años a cuestas, cuando todavía era una escoba con barba. El playlist era siempre improvisado pero dentro de un patrón fijo: arrancar con Frank Sinatra (cuando el local todavía estaba vacío), luego música disco (tipo Earth Wind & Fire, ya saben) durante bastante rato, luego tecno mezclado con Not So New Wave (en aquella época: Depeche Mode, Haircut 100). luego música "de producción nacional" (Mecano, Tequila, Alaska y los Pegamoides aunque ésos ya cantaban un poco), luego cuando se notaba ganas de bailar agarraos, canciones MOR tiradas a románticas para iniciar el descenso (me suena una tal Paloma San Basilio, Barbara Streisand, Donna Summer), y entonces tocaba romántico, pero (el jefe insistía) "quince minutos, nada más". Yo estiraba esos quince minutos lo que podía, pues siempre había muchos agarraos, pero al final tenía que botarlos de la pista, pues si no, no consumían. Se botaban con más música disco, con bastantes reprises de lo más bailable de la semana, que siempre era un extended play de unos tales Boys Town Gang con un cover de una canción de los 60, y entonces uno empezaba a sentirse más libre para mezclar géneros y hacer experimentos, pues aunque oficialmente sólo me tenían que dar un cubalibre gratis por noche, en realidad me tomaba todo lo que quería, cortesía de los barmen de aquel local, en general creo que rondaba entre 8 y 12 cubalibres de Larios por noche (trabajaba una noche sí, una no). Eso sí, cuando era momento de intentar vaciar el local (sobre las 3.30 de la madrugada, a menos que hubiera soldados americanos de visita, entonces se tenía que abrir hasta que se fueran, pues gastaban que daba gusto), había que poner música de la más rebarbativa posible. Alguna vez probé poniendo heavy metal, pero encontraba que esos jóvenes pijos (la nuestra era la discoteca más pija de la ciudad) a esas horas solían descubrir una oculta vena heavy, y cuando tienes gente en la pista tocando air guitar y dándole con la melena (aunque sea una melena imaginaria) ya resígnate a no cerrar en menos de una hora. Entonces, se le daba el gusto a la gente con un poco de música latina (Brasil! Brasil!) y luego, implacable, The Birdie Song, en la versión de María Jesús y Su Acordeón, pajaritos por aquí, pajaritos por alla, las veces necesarias, y buenas noches.

No sé, no creo que haya tocada nunca a Chris de Friggen Burgh, ni en la guitarra ni en el plato. Tal vez todavía no había salido entonces.

La canción se supone haber nacido de una especie de Manhattan Project donde era cuestión de idear alguna arma capaz de aniquilar virginidades, o sensatos propósitos, a escala masiva en poco tiempo. Por lo menos, si hablas con algún dicharachero en un pub de barrio en Inglaterra, te asegurará que no hay nada como Lady In Red para apuntarse un tanto con cualquier ama de casa aquella misma noche, máxime si tienes la suerte de que ella lleva puesta alguna cosa roja (excluyendo el tampón). Y es precisamente lo que no me gusta de esa canción: su aire de trampa, su insinceridad tan eficaz, tan despiadada.

I've never seen you looking so gorgeous as you did tonight...

No conozco ninguna otra canción que use esa palabra "gorgeous", la verdad, no se me ocurre ni una (bueno, Genesis en Suppers Ready, pero ahí era cuestión de gansos). Es que pone a rechinar los dientes, por lo prosaico, por lo oportunista. Toda la canción es así: un experimento de NLP, de psicología femenina para pulpos desesperados, una lisonja musicalizada. No digo que no haya hombres que experimenten

such a feeling of Complete And Utter Love

de vez en cuando, pero que lo digan, aunque estén tres cuerdas al viento, ya es otro cantar: existe algo que se llama vergüenza. Pero para los De Burgh, y son muchos, son un regimiento, que sea verdad o no es lo de menos, la cuestión es que resulta. Vaya si resulta.

Lo de los sexos no es una guerra, sino un desencuentro, y es por esta canción y sus adláteres.

Seamos mútuamente insinceros. Yo te fingiré que me importa bastante más que un bledo el color de tu vestido, y que lo primero que se me ocurre al mirar tu escote es una sensación de Amor Completo y Absoluto, y que no hay mejores palabras que éstas para describir tal sensación. A cambio, tú me fingirás que estás gozando del momento y no de la perspectiva de un compromiso a medio plazo capaz de llenar varios diarios e infinidad de conversaciones en el gimnasio. Mentiremos y nos felicitaremos de ser comprensivos y sacrificados, domesticados si se quiere. Till deaf do us part.

El CD ése es un empacho. Vomito cerezas.

Comments

  1. Estimado Endivio:


    SIMPLEMENTE MAGISTRAL TU POST.


    Atte,

    Marco A.

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  2. Estimado Endivio:

    Eres muy modesto, te comento que aprecio mucho tu blog por que sueles dar en el clavo en muchos temas, a parte de que la claridad que te lanzas es muy rara y escasa por estas latitudes, en todo caso gracias por compartir tus pensamientos, realmente aprecio eso.

    Atte,


    Marco Aurelio

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  3. http://www.yuvutu.com/modules.php?name=Video&op=view&video_id=536742

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