¿Qué hay de verdad en Nancy?
No me refiero a la ciudad francesa, tampoco a la protagonista de la deliciosa novela epistolar de Ramón J. Sender, sino a la columnista de El Telégrafo que hoy aparecío justo a tiempo para que en el día de la Mujer nadie pudiera decir que en ese órgano no hubo ni una sola columnista hembra en algo más de medio año.
El problema es que la pobre no da pie con bola.
Pero no me crean a mí.
“Habrá que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira, o una mezcla de hechos de todo tipo que, en medio del caos se produjeron en Libia”.
Así se expresó Fidel Castro un par de semanas atrás, a través del correo electrónico Cubadebate. …Y en realidad este criterio lo compartimos muchas más personas de las que podrían creer algunos.
Este blog es leído por más personas de las que podrían creer algunos. (Y muchas menos de las que podrían creer algunos otros.)
"Cubadebate", por "Castromonologa"... esto sí que se merece un LOL sonoro.
Tomamos en cuenta los antecedentes históricos que precedieron al drama que vive actualmente la nación africana -al igual que otros países de esa parte del mundo-, así como el comportamiento de ciertos gobiernos, que siempre han buscado el poder político y económico sobre otras naciones.
Aquí, por fin, una toma de postura. El drama que vive Libia es el mismo que vive otros países africanos. El mismo drama. You heard it here first.
De tal modo que cabe la pregunta: ¿todos aquellos movimientos oposicionistas que se viven en unos cuantos pueblos africanos y de Medio Oriente, responden a una estrategia preconcebida, armada y dirigida desde naciones extrañas, como consecuencia de un vivo interés en una región rica en petróleo? Efectivamente. Al parecer no es nada casual toda esa marejada de revueltas que han venido ocurriendo en algunas naciones miembros de la comunidad árabe, que tienen, además, el factor común de ser naciones ricas en petróleo.
Ciertamente cabe la pregunta. Lo que no parece caber aquí es una respuesta sustentada con argumentos. "Al parecer", por si no han caído, no es un argumento ni un dato. Es simplemente una locución adverbial.
La Señora Nancy cree que aquellos "movimientos oposicionistas" (por no decir "de oposición" o "opositores"... extraña palabra, suena como una truculencia, una malcriadez ser "oposicionista") responden a una estrategia "dirigida" desde naciones extrañas. Si tiene algún dato, alguna evidencia, alguna prueba, siquiera alguna anécdota reveladora al respecto, bien calladito se lo tiene. Ni siquiera se molesta en identificar a esas "naciones extrañas".
Ayudémosle un poquito. En Wikileaks, hace algunos meses, salió el dato de que EEUU, a través del cuerpo diplomático, hacía tiempo se estaba reuniendo con la Hermandad Musulmana en Egipto con la idea de apoyar a cualquier movimiento que hiciera fuera al odioso dictador Mubarak. La fecha provisional: 2011. Es bien cierto. Tuvieron esa idea (los yanquis, no una pluralidad de "naciones extrañas"). Lo que no tuvieron fue ninguna capacidad efectiva de hacerla realidad.
Quienes sí demostraron tener esa capacidad - de lucha, de sacrificio, de férrea resolución - fueron los propios egipcios. Por voluntad propia, por no querer aguantar más una dictadura la cual, por cierto, pese a la cuantiosa ayuda financiera estadounidense no pudo (o no quiso) seguir alimentando siquiera modestamente a su población por el alza en los precios del trigo mundial y por consiguiente del pan local. Invito al lector decidir cuál escenario le parece más realista: que los egipcios se hayan rebelado contra su gobierno por falta de comida, o porque el embajador de EEEUU, la CIA o algún representante del State Department, hablando off the record, les dijo que tenían que hacerlo, y cómo hacerlo?
Lo único que demuestra Nancy con estos comentarios es su soberano desprecio hacia los pueblos de esas "naciones miembros de la comunidad árabe", las que ni siquiera tiene el detalle de nombrar, puesto que considera que son tan manipulables que una estrategia "preconcebida" de políticos de otros países - que únicamente buscan su propio interés, como nos explica a continuación - puede encontrar en ellos fieles y devotos ejecutores.
Claro que no debe de sorprender eso, pues es el mismo desprecio que a diario nos muestran nuestros "gobernantes" en su comunicación con el pueblo ecuatoriano, al cual, "al parecer", se le compra con las muecas de un Cholito. Pero esto va aparte.
Y en el caso de Libia, pese a que el 95% de su territorio es desértico, debajo de su suelo se encuentra un inmenso lago de hidrocarburos de la mejor calidad en importantes yacimientos que hoy producen 1’800.000 barriles diarios. Razón suficiente para que la ambición de los países ávidos de petróleo se interesen por hacer a un lado a Gadafi e instalar en su lugar en el gobierno de su país a un títere que responda a sus ambiciones económicas y políticas.
Interesante párrafo si lo relacionamos con el título del artículo. ¿Qué hay de verdad en Libia? ¿Una revuelta, acaso, muertes, bombardeos? Tal vez, pero todo eso son nimiedades al lado de la Gran Verdad descubierta por Nancy. Al fin y al cabo, los revoltosos solo actúan así porque "responden a una estrategia". Es decir, son simples títeres, y nadie llora por la muerte de un títere, siquiera por centenares de ellos. La cuestión es llegar al fondo de esa "estrategia". Al parecer, se trata de instalar a un títere (¡otro!) en el lugar de Gadafi. Se me ocurren unas cuantas preguntas al respecto:
¿Por qué no nombra Nancy a esos "países ávidos de petróleo"?
¿Qué evidencias tiene que apoyen o sustenten su teoría?
¿Será cierto que a esos paises ávidos de petróleo les conviene reemplazar a un Gadafi que, desde 2003, ha mostrado gran interés en normalizar sus relaciones con otros países occidentales y atraer inversión extranjera, aun a expensas de emitir un costosísimo mea culpa respecto de lo de Lockerbie? ¿O será más probable que Nancy no sepa apenas nada de lo sucedido en los últimos 7 años en torno a los cambios en la política exterior de tal país, y se haya quedado con el cuento de que Gadafi es un valiente revolucionario anti-imperio, odiado por EEUU y paria entre la comunidad internacional?
En todo caso, me parece sugerente esta postura de la Nancy, esto de culpar a los gobiernos de lo que todavía no han hecho. Mañana mismo pienso levantarme e ir por el barrio gritando que, puesto que mi vecino de enfrente tiene un Hyundai Terracán, y todo el mundo sabe que al vecino de más allá le gustan los carros, es "razón suficiente" para que éste plantee asesinar a aquél y casarse con la viuda. A ver qué tal me sale el experimento.
Si no se quiere cometer errores y parecer entonces de criterio ligero, se debe tener mucho cuidado con adelantar opiniones acerca de Libia y de Gadafi, el militar y político libio, de ascendencia árabe-bereber, nacido alrededor de 1938 en una jaima o tienda de la tribu beduina gaddafa, conformada por pastores nómadas del desierto de Sirte. Su política nacionalista ya se ponía de manifiesto desde su juventud, cuando con un poco más de 20 años (1964) intervino en la conformación de un grupo político clandestino de oficiales que años después (1969) derrocaron al rey Idris, conocido por su crueldad. Ya en el poder, Muamar el Gadafi emprendió una serie de reformas de corte nacional-socialista en Libia, como la reforma agraria y la nacionalización del petróleo.
Tal vez este párrafo debe dedicárselo a algún compañero columnista suyo que nos adelantó, hace pocas semanas, la opinión de que Mubarak era otro "títere" de EEUU, que los yanquis querían proteger contra la revuelta a como diera lugar. Ahora resulta que su defenestración respondió a una "estrategia preconcebida" de los propios gringos. En fin, si quieres evitar "errores", mejor atribuye todo lo que sucede en cualquier parte del mundo a un complot de la Yoni y déjalo así.
Por otra parte, a Nancy se le olvida el detalle de que Muammar Gadafi invadió el país africano de Chad, sin motivo aparente (se especula que porque el presidente de tal país era cristiano, o porque era negro. En serio, wiki dixit), dando lugar a una guerra inútil en los años 80 en que murieron unas 10.000 personas. No, eso no puede ser. ¡Si Gadafi es anti-imperialista!
El prestigio de Gadafi entre los líderes del Tercer Mundo llevó al coronel graduado en la Academia Militar de Bengasi a presidir la Organización para la Unidad Africana, en 1982. Su lucha antiimperialista le granjeó el odio de las potencias de Occidente, lo que se puso de manifiesto en 1986, cuando Estados Unidos bombardeó Libia, acusando al régimen de Gadafi de fomentar el terrorismo en el mundo.
Ajá. Así que los malvados gringos bombardearon Libia con una acusación general, sin pruebas, algo sobre "terrorismo", para variar. Es curioso, yo recuerdo un incidente anterior en que Gadafi ordenó un atentado terrorista en una discoteca de Berlín, en que tres personas murieron y centenares quedaron gravemente heridos (cuya responsabilidad, por si acaso, el gobierno libio asumió posteriormente). Este antecedente, al parecer, a la buena de Nancy se le pasó, se le olvidó, vaya. No hay nada como tener una memoria selectiva. Todo sea para tener claro en todo momento quiénes son los buenos (sobre quienes se debe tener mucho cuidado con adelantar opiniones, aunque se dediquen a poner bombas en discotecas y en aviones y a masacrar a pueblos enteros) y quiénes los malos (que no requieren cuidado alguno para juzgar, hagan lo que hagan).
Ahora Libia vive tiempos de angustia y dolor. Las potencias de Occidente han proclamado su decisión de sancionar a la nación árabe africana, a través de las Naciones Unidas y de la OTAN, sus obsecuentes instrumentos, acusándola de crímenes de lesa humanidad, durante una confrontación interna que parece llevar al país de Gadafi a una sangrienta revolución civil organizada, armada y alentada por aquellos poderosos países que codician el manejo de las grandes reservas petroleras.
A mí me duele cuando las personas, sobre todo los comentaristas, alcanzan cierto grado de terca estupidez. Existe siempre la tentación de pensar "no, no quiso realmente decir esto...". Pero al final hay que quedarse con lo escrito. Nancy cree que "las potencias de Occidente" han acusado a Libia - sí, al país entero - de crímenes de lesa humanidad. De poco servirá la precisión de que ha sido un argentino, en nombre de la Corte Penal Internacional, quien ha lanzado tal acusación, y no precisamente contra "Libia" sino contra el dictador Muamar Gadafi. De poco sirve, porque Nancy - no hay otra lectura posible - cree que Gadafi y Libia son una sola cosa. "L'État, c'est moi" que diríamos.
Pero hay otro tema aquí, todavía más grave que la infantil identificación de un país con su autoproclamado líder espiritual. Libia es un país que vive bajo una dictadura. Esto por lo menos lo debe de entender hasta la propia Nancy, por muchas limitaciones que tenga. Una dictadura de partido único en la que, por ejemplo, por hablar de política con un extranjero te vas a la cárcel. Ahora, cuando un pueblo se levanta contra una dictadura armada hasta los dientes, ¿hay alguna circunstancia que justifique titubear, matizar, dudar? ¿Hay alguna posible razón moral que justifique negar a ese pueblo el derecho de autodeterminación, de defenderse contra el tirano? Para cualquier bien nacido, la respuesta es obvia. Pero para Nancy, la simple posibilidad de que la revuelta libia haya sido "armada" por "aquellos poderosos países" (de nuevo, se olvida de decirnos cuáles son, por no hablar de las fuentes de su privilegiada información) le merece sólo palabras de altanera condena. De lo que se deduce que para Nancy, hubiera sido mucho mejor que esos "oposicionistas" hayan quedado desarmados, o bien para que sigan sufriendo la tiranía a la que han sido acostumbrados, o bien para que su revuelta haya resultado más fácil de suprimir. De nuevo, insisto: esto no es sólo Nancy. Esto es toda una ideología inhumana, la de nuestros "gobernantes", que creen que los "pueblos" lucen más bonitos cuando son desarmados, y que las matanzas y las muertes de inocentes son significativos sólo como parte de un grandioso juego de ajedrez, en el que "hay que tener mucho cuidado" de emitir cualquier tipo de juicio por si acaso uno comete el "error" de condenar a un tirano que luego resulte ser de impecables credenciales izquierdistas.
Una ideología según la cual matar a una joven turca en una discoteca alemana es "lucha antiimperialista".
Dan asco. Acabo de recordar por qué me había decidido no visitar más las páginas de El Telégrafo. Esto no puede ser bueno para la salud.
Y mientras las bien armadas naves de guerra norteamericanas avanzan por el canal de Suez hacia las costas libias del Mediterráneo, llevando a bordo miles de marines, Gadafi ha invitado a los organismos internacionales a visitar su país a fin de observar lo que en verdad allí sucede. Obama, a su vez, sintiéndose el dueño del mundo, repite cual Júpiter tronante: “Vamos a implementar en Libia sanciones sin precedentes”.
Si alguna vez necesito informaciones privilegiadas sobre como "se siente" Obama al emitir tal o cual discurso, ahora sabré adónde acudir. Hasta entonces... hasta nunca, Nancy.
El problema es que la pobre no da pie con bola.
Pero no me crean a mí.
“Habrá que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira, o una mezcla de hechos de todo tipo que, en medio del caos se produjeron en Libia”.
Así se expresó Fidel Castro un par de semanas atrás, a través del correo electrónico Cubadebate. …Y en realidad este criterio lo compartimos muchas más personas de las que podrían creer algunos.
Este blog es leído por más personas de las que podrían creer algunos. (Y muchas menos de las que podrían creer algunos otros.)
"Cubadebate", por "Castromonologa"... esto sí que se merece un LOL sonoro.
Tomamos en cuenta los antecedentes históricos que precedieron al drama que vive actualmente la nación africana -al igual que otros países de esa parte del mundo-, así como el comportamiento de ciertos gobiernos, que siempre han buscado el poder político y económico sobre otras naciones.
Aquí, por fin, una toma de postura. El drama que vive Libia es el mismo que vive otros países africanos. El mismo drama. You heard it here first.
De tal modo que cabe la pregunta: ¿todos aquellos movimientos oposicionistas que se viven en unos cuantos pueblos africanos y de Medio Oriente, responden a una estrategia preconcebida, armada y dirigida desde naciones extrañas, como consecuencia de un vivo interés en una región rica en petróleo? Efectivamente. Al parecer no es nada casual toda esa marejada de revueltas que han venido ocurriendo en algunas naciones miembros de la comunidad árabe, que tienen, además, el factor común de ser naciones ricas en petróleo.
Ciertamente cabe la pregunta. Lo que no parece caber aquí es una respuesta sustentada con argumentos. "Al parecer", por si no han caído, no es un argumento ni un dato. Es simplemente una locución adverbial.
La Señora Nancy cree que aquellos "movimientos oposicionistas" (por no decir "de oposición" o "opositores"... extraña palabra, suena como una truculencia, una malcriadez ser "oposicionista") responden a una estrategia "dirigida" desde naciones extrañas. Si tiene algún dato, alguna evidencia, alguna prueba, siquiera alguna anécdota reveladora al respecto, bien calladito se lo tiene. Ni siquiera se molesta en identificar a esas "naciones extrañas".
Ayudémosle un poquito. En Wikileaks, hace algunos meses, salió el dato de que EEUU, a través del cuerpo diplomático, hacía tiempo se estaba reuniendo con la Hermandad Musulmana en Egipto con la idea de apoyar a cualquier movimiento que hiciera fuera al odioso dictador Mubarak. La fecha provisional: 2011. Es bien cierto. Tuvieron esa idea (los yanquis, no una pluralidad de "naciones extrañas"). Lo que no tuvieron fue ninguna capacidad efectiva de hacerla realidad.
Quienes sí demostraron tener esa capacidad - de lucha, de sacrificio, de férrea resolución - fueron los propios egipcios. Por voluntad propia, por no querer aguantar más una dictadura la cual, por cierto, pese a la cuantiosa ayuda financiera estadounidense no pudo (o no quiso) seguir alimentando siquiera modestamente a su población por el alza en los precios del trigo mundial y por consiguiente del pan local. Invito al lector decidir cuál escenario le parece más realista: que los egipcios se hayan rebelado contra su gobierno por falta de comida, o porque el embajador de EEEUU, la CIA o algún representante del State Department, hablando off the record, les dijo que tenían que hacerlo, y cómo hacerlo?
Lo único que demuestra Nancy con estos comentarios es su soberano desprecio hacia los pueblos de esas "naciones miembros de la comunidad árabe", las que ni siquiera tiene el detalle de nombrar, puesto que considera que son tan manipulables que una estrategia "preconcebida" de políticos de otros países - que únicamente buscan su propio interés, como nos explica a continuación - puede encontrar en ellos fieles y devotos ejecutores.
Claro que no debe de sorprender eso, pues es el mismo desprecio que a diario nos muestran nuestros "gobernantes" en su comunicación con el pueblo ecuatoriano, al cual, "al parecer", se le compra con las muecas de un Cholito. Pero esto va aparte.
Y en el caso de Libia, pese a que el 95% de su territorio es desértico, debajo de su suelo se encuentra un inmenso lago de hidrocarburos de la mejor calidad en importantes yacimientos que hoy producen 1’800.000 barriles diarios. Razón suficiente para que la ambición de los países ávidos de petróleo se interesen por hacer a un lado a Gadafi e instalar en su lugar en el gobierno de su país a un títere que responda a sus ambiciones económicas y políticas.
Interesante párrafo si lo relacionamos con el título del artículo. ¿Qué hay de verdad en Libia? ¿Una revuelta, acaso, muertes, bombardeos? Tal vez, pero todo eso son nimiedades al lado de la Gran Verdad descubierta por Nancy. Al fin y al cabo, los revoltosos solo actúan así porque "responden a una estrategia". Es decir, son simples títeres, y nadie llora por la muerte de un títere, siquiera por centenares de ellos. La cuestión es llegar al fondo de esa "estrategia". Al parecer, se trata de instalar a un títere (¡otro!) en el lugar de Gadafi. Se me ocurren unas cuantas preguntas al respecto:
¿Por qué no nombra Nancy a esos "países ávidos de petróleo"?
¿Qué evidencias tiene que apoyen o sustenten su teoría?
¿Será cierto que a esos paises ávidos de petróleo les conviene reemplazar a un Gadafi que, desde 2003, ha mostrado gran interés en normalizar sus relaciones con otros países occidentales y atraer inversión extranjera, aun a expensas de emitir un costosísimo mea culpa respecto de lo de Lockerbie? ¿O será más probable que Nancy no sepa apenas nada de lo sucedido en los últimos 7 años en torno a los cambios en la política exterior de tal país, y se haya quedado con el cuento de que Gadafi es un valiente revolucionario anti-imperio, odiado por EEUU y paria entre la comunidad internacional?
En todo caso, me parece sugerente esta postura de la Nancy, esto de culpar a los gobiernos de lo que todavía no han hecho. Mañana mismo pienso levantarme e ir por el barrio gritando que, puesto que mi vecino de enfrente tiene un Hyundai Terracán, y todo el mundo sabe que al vecino de más allá le gustan los carros, es "razón suficiente" para que éste plantee asesinar a aquél y casarse con la viuda. A ver qué tal me sale el experimento.
Si no se quiere cometer errores y parecer entonces de criterio ligero, se debe tener mucho cuidado con adelantar opiniones acerca de Libia y de Gadafi, el militar y político libio, de ascendencia árabe-bereber, nacido alrededor de 1938 en una jaima o tienda de la tribu beduina gaddafa, conformada por pastores nómadas del desierto de Sirte. Su política nacionalista ya se ponía de manifiesto desde su juventud, cuando con un poco más de 20 años (1964) intervino en la conformación de un grupo político clandestino de oficiales que años después (1969) derrocaron al rey Idris, conocido por su crueldad. Ya en el poder, Muamar el Gadafi emprendió una serie de reformas de corte nacional-socialista en Libia, como la reforma agraria y la nacionalización del petróleo.
Tal vez este párrafo debe dedicárselo a algún compañero columnista suyo que nos adelantó, hace pocas semanas, la opinión de que Mubarak era otro "títere" de EEUU, que los yanquis querían proteger contra la revuelta a como diera lugar. Ahora resulta que su defenestración respondió a una "estrategia preconcebida" de los propios gringos. En fin, si quieres evitar "errores", mejor atribuye todo lo que sucede en cualquier parte del mundo a un complot de la Yoni y déjalo así.
Por otra parte, a Nancy se le olvida el detalle de que Muammar Gadafi invadió el país africano de Chad, sin motivo aparente (se especula que porque el presidente de tal país era cristiano, o porque era negro. En serio, wiki dixit), dando lugar a una guerra inútil en los años 80 en que murieron unas 10.000 personas. No, eso no puede ser. ¡Si Gadafi es anti-imperialista!
El prestigio de Gadafi entre los líderes del Tercer Mundo llevó al coronel graduado en la Academia Militar de Bengasi a presidir la Organización para la Unidad Africana, en 1982. Su lucha antiimperialista le granjeó el odio de las potencias de Occidente, lo que se puso de manifiesto en 1986, cuando Estados Unidos bombardeó Libia, acusando al régimen de Gadafi de fomentar el terrorismo en el mundo.
Ajá. Así que los malvados gringos bombardearon Libia con una acusación general, sin pruebas, algo sobre "terrorismo", para variar. Es curioso, yo recuerdo un incidente anterior en que Gadafi ordenó un atentado terrorista en una discoteca de Berlín, en que tres personas murieron y centenares quedaron gravemente heridos (cuya responsabilidad, por si acaso, el gobierno libio asumió posteriormente). Este antecedente, al parecer, a la buena de Nancy se le pasó, se le olvidó, vaya. No hay nada como tener una memoria selectiva. Todo sea para tener claro en todo momento quiénes son los buenos (sobre quienes se debe tener mucho cuidado con adelantar opiniones, aunque se dediquen a poner bombas en discotecas y en aviones y a masacrar a pueblos enteros) y quiénes los malos (que no requieren cuidado alguno para juzgar, hagan lo que hagan).
Ahora Libia vive tiempos de angustia y dolor. Las potencias de Occidente han proclamado su decisión de sancionar a la nación árabe africana, a través de las Naciones Unidas y de la OTAN, sus obsecuentes instrumentos, acusándola de crímenes de lesa humanidad, durante una confrontación interna que parece llevar al país de Gadafi a una sangrienta revolución civil organizada, armada y alentada por aquellos poderosos países que codician el manejo de las grandes reservas petroleras.
A mí me duele cuando las personas, sobre todo los comentaristas, alcanzan cierto grado de terca estupidez. Existe siempre la tentación de pensar "no, no quiso realmente decir esto...". Pero al final hay que quedarse con lo escrito. Nancy cree que "las potencias de Occidente" han acusado a Libia - sí, al país entero - de crímenes de lesa humanidad. De poco servirá la precisión de que ha sido un argentino, en nombre de la Corte Penal Internacional, quien ha lanzado tal acusación, y no precisamente contra "Libia" sino contra el dictador Muamar Gadafi. De poco sirve, porque Nancy - no hay otra lectura posible - cree que Gadafi y Libia son una sola cosa. "L'État, c'est moi" que diríamos.
Pero hay otro tema aquí, todavía más grave que la infantil identificación de un país con su autoproclamado líder espiritual. Libia es un país que vive bajo una dictadura. Esto por lo menos lo debe de entender hasta la propia Nancy, por muchas limitaciones que tenga. Una dictadura de partido único en la que, por ejemplo, por hablar de política con un extranjero te vas a la cárcel. Ahora, cuando un pueblo se levanta contra una dictadura armada hasta los dientes, ¿hay alguna circunstancia que justifique titubear, matizar, dudar? ¿Hay alguna posible razón moral que justifique negar a ese pueblo el derecho de autodeterminación, de defenderse contra el tirano? Para cualquier bien nacido, la respuesta es obvia. Pero para Nancy, la simple posibilidad de que la revuelta libia haya sido "armada" por "aquellos poderosos países" (de nuevo, se olvida de decirnos cuáles son, por no hablar de las fuentes de su privilegiada información) le merece sólo palabras de altanera condena. De lo que se deduce que para Nancy, hubiera sido mucho mejor que esos "oposicionistas" hayan quedado desarmados, o bien para que sigan sufriendo la tiranía a la que han sido acostumbrados, o bien para que su revuelta haya resultado más fácil de suprimir. De nuevo, insisto: esto no es sólo Nancy. Esto es toda una ideología inhumana, la de nuestros "gobernantes", que creen que los "pueblos" lucen más bonitos cuando son desarmados, y que las matanzas y las muertes de inocentes son significativos sólo como parte de un grandioso juego de ajedrez, en el que "hay que tener mucho cuidado" de emitir cualquier tipo de juicio por si acaso uno comete el "error" de condenar a un tirano que luego resulte ser de impecables credenciales izquierdistas.
Una ideología según la cual matar a una joven turca en una discoteca alemana es "lucha antiimperialista".
Dan asco. Acabo de recordar por qué me había decidido no visitar más las páginas de El Telégrafo. Esto no puede ser bueno para la salud.
Y mientras las bien armadas naves de guerra norteamericanas avanzan por el canal de Suez hacia las costas libias del Mediterráneo, llevando a bordo miles de marines, Gadafi ha invitado a los organismos internacionales a visitar su país a fin de observar lo que en verdad allí sucede. Obama, a su vez, sintiéndose el dueño del mundo, repite cual Júpiter tronante: “Vamos a implementar en Libia sanciones sin precedentes”.
Si alguna vez necesito informaciones privilegiadas sobre como "se siente" Obama al emitir tal o cual discurso, ahora sabré adónde acudir. Hasta entonces... hasta nunca, Nancy.
Dice la dama en cuestión: “Si no se quiere cometer errores y parecer entonces de criterio ligero, se debe tener mucho cuidado con adelantar opiniones acerca de Libia y de Gadafi, el militar y político libio…”
ReplyDeleteNo obstante, ella mismo llegó más rápido de lo que canta un gallo, a la conclusión de que el efecto dominó de rebeliones en los países árabes se debe a la acción de fuerzas oscuras y poderes de ultramar que buscan deponer a estos “nobles , democráticos” y “respetuosos de las libertades civiles y DDHH” líderes mundiales . Lo hace con el mismo rigor científico con el que los socialistas justifican sus imposiciones y sus intenciones de controlar y decidir que es lo más le conviene a los demás. Es decir, con ese rigor mortis de sus flatulentos órganos emuntorios.
Me pregunto: ¿No se le puede haber cruzado por la cabeza a esta señora y a muchas más personas de las que podrían creer algunos, que esos líderes en realidad son unos tiranos que se han valido del fundamentalismo al que es proclive el islamismo, para someter a sus pueblos, los cuales finalmente han llegado a un grado de hartazgo tal, que prefieren lanzarse a las calles y morir que seguir viviendo en esos paraísos teocráticos-autocráticos?
Lo demás de su artículo, la misma paja de siempre que recitan cual salmo responsorial estos sectodependientes dogmatizados que pululan y se encuentran afectos de una severa inversión rectocraneana.
La dama en cuestion adolece de lo que se conoce como "mindless conformity" que no es otra cosa que ante LA VAGANCIA MENTAL recurren a hacer suyas las ideas de otro, en este caso fidel.
ReplyDeleteEsta estrategia tambien la utiliza el gobierno en su continua e ilimitada propaganda: "CONFIEN en MI (no pienseb), CONFIEN EN MI!!!". El mensaje cala, hay muchas mentes ociosas.
Luego le podemos adicionar una dosis del "EITHER OR OUTLOOK", es decir o eres de nuestro bando o eres Imperialista NO HAY MAS!.
La dama asume lo que a ella le parece verdad sin evidencia alguna y su mensaje esta cargado de un etnocentrismo "revolucionario", ingrediente necesario para escribir en "El Telegrafo", en fin que este "articulo" sirve de mucho como para demostrar LO QUE NO SE DEBE HACER al escribir.
Algunos coinciden conmigo ;-)
Me permito una digresion, hoy escuche en una radio de L.A. que los Ingleses llevan medalla de oro en los peores toilettes publicos en el mundo, seguidos de Tailandia, me parecio muy raro.
Any comments?
La mentada Nancy a mi criterio esta mal cogida, seguramente cualquiera que tenga las intenciones de hacerle el "favor" debe desistir a los 10 minutos de escuchar la retahila revolucionaria. Sería interesantísimo ver que escribe la Nancy después de haberse quitado la herrumbre con una buena cepillada, que ganas de poderle decir "o sea Hello!!! bienvenida al mundo real!!", debe ser horroroso pasarle media vida vida con sequia sexual provocada por exudar anti-libido en cada frase que pronuncia.
ReplyDelete"toilets"
ReplyDeleteGracias por comentar el asunto, en realidad me referia a los retretes.
En mi lista de los paises que quiero visitar, esta Inglaterra, tal vez obtenga informacion "in situs"
;-)
Qué asco... y hablo del artículo, no de las toilettes.
ReplyDeleteY pensar que a esta señora se le paga con plata del país. NO HAY DERECHO. ¿Qué podemos hacer para exigir un mínimo de calidad en el diario público - bueno, en uno de tantos?
Y ha vuelto a escribir... si puedes comenta algo, gracias.
ReplyDeletehttp://www.eltelegrafo.com.ec/opinion/columnista/archive/opinion/columnistas/2011/03/22/_BF00_Por-qu_E900_-la-agresi_F300_n-multinacional-a-Libia_3F00_.aspx
tienes una visión muy rosa del mundo, para ti todos son buenos, todos son iguales, es igual un civilizado Europeo o Americano que un ignorante barbaro musulman.
ReplyDeleteSi fue por comida que se rebelaron, por qué entonces han cortado los egipcios la tuberia de gas hacia Israel? Se quedan sin dinero y sin comida pues Israel exporta alimentos a Egipto.
Revolution in Egypt May Cut Off Natural Gas to Israel
http://www.greenprophet.com/2011/02/egypt-natural-gas-israel/
Pipeline Bombed: Egyptian Extremists Cut Off Oil to Israel and Jordan
http://talktank.wordpress.com/2011/04/27/pipeline-bombed-egyptian-extremist-cut-off-oil-to-israel-and-jordan/
no tiene nada que ver con comida sino con ideología, la ideología islamica.