Seis razones buenas, una turra, y una canción intencionada

1. Lo que escribe un articulista mediocre, a quien en sus mejores tiempos pocos leían y que tiene fama de disparar desde la baqueta, en un diario dominical de un país de analfabetos reales o funcionales, difícilmente puede causarle lucro cesante alguno a un político de alto vuelo que planea abandonar ese país una vez culminado su mandato. El mecanismo del lucro cesante funciona (se supone) así: el político o ex político escribe un libro, se ofrece a dar una conferencia, se candidatiza para un puesto de directivo, de profesor universitario, o similar. El editorial, o los organizadores, o la junta de selección, al considerar el manuscrito, la oferta, o la candidatura, se deja influir por la calumnia, y rechaza la oferta, dando lugar a la pérdida de una potencial fuente de ingresos por parte del político. Al parecer, hay jueces capaces de calcular en montos de millones de dólares el efecto negativo de este proceso. Pero para que realmente se diera, haría falta lo siguiente:

a) Que la calumnia, p.ej. la supuestamente contenida en el artículo de Palacio "No a las mentiras", haya llegado a oídos de los, llamémoslos así, seleccionadores, sorteando todos los obstáculos inherentes a su naturaleza efímera y circunstancial. Confieso que yo leí el artículo el día en que apareció, y casi inmediatamente me olvidé de él, pues me pareció bastante flojo y hasta aburrido. Si el dichoso artículo llegó a ser leído por gran cantidad de personas, el único responsable en todo caso sería el propio Presidente, que con su persecución judicial le ha concedido una inmerecida notoriedad a un escrito intrascendente y bastante mal hecho.

b) Que los seleccionadores para un puesto, pongamos por caso, de profesor de economía, sean tan inocentes como para creerse todo lo que leen en una columna de opinión de hace años, sin indagar más en la cuestión ni contrastar lo leído con la versión del propio candidato.

c) Que cuando Correa, dentro de unos años, ya esté en Bélgica o en EEUU o donde sea que escoja llevarse su cuantioso botín y esté solicitando puesto de profesor de economía para pasar el rato, sus seleccionadores se dejen influir más por una columna de opinión caduca que por el propio currículum del aspirante, sobre todo teniendo en cuenta que no existe presidente o jefe de Estado de país alguno de quien no se haya dicho pestes, con o sin razón, y que en el hipotético caso de que hubiera un presidente que nunca fue calumniado por nadie, la única conclusión posible sería que sus potenciales calumniadores todos fueron encarcelados o fusilados, es decir, que se tratase de un auténtico dictador.

d) Que gente como Adolf Hitler (cuyo libro Mein Kampf ha sido best seller durante medio siglo), Margaret Thatcher (cuyas memorias le aportaron impresionantes ganancias), Jamil Mahuad (actualmente catedrático de la Universidad de Harvard) o Rodrigo Borja (Doctor Honoris Causa por la Sorbona de París, la Universidad de Buenos Aires, la Universidad de San Andrés de Bolivia, University of North Carolina en Asheville, Estados Unidos; la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina; la Universidad Nacional de Santiago, República Dominicana; y la Universidad Ricardo Palma de Lima; Profesor Honorario de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina y de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, República Dominicana; Profesor Invitado de “The University of North Carolina” en los Estados Unidos de América, gracias wiki) nunca haya sido, hasta la fecha, expuesta a ninguna crítica, merecida o inmerecida (para el caso no importa), o por alguna razón nacieron especialmente inmunes a los efectos nocivos (en términos de lucro y honores) de la maledicencia común.

En fin, si puedes creerte todo esto, el puente en Brooklyn es para ti.

2. Si en determinado país hay un problema con el sistema de Justicia, suficiente como para declarar Estado de Emergencia, y si parte de este problema reside en la notoria corrupción de los jueces, la mejor manera de atajar ese problema no es darle una oportunidad a los jueces para que se allanen al poder (con o sin argumentos, para el caso no importa) y luego celebrarlo públicamente como un triunfo. Aun en el supuesto  no consentido de que los argumentos de la acusación fuesen sólidos, y la decisión judicial bien fundamentada, montar un espectáculo de la Justicia acolitando a un presidente no contribuye a crear la percepción de una Justicia imparcial, que tanta falta hace. Por tanto, un presidente que se lance por estos derroteros, tenga o no tenga un legítimo reclamo, evidentemente está actuando exclusivamente en interés propio, y desdeñando los intereses del país al que hipócritamente dice servir.

3. Rafael Correa, 28 de julio del 2007, en cadena sabatina: "¿Sí saben quién dirige este diario? ¿quién lo maneja? No los Pérez, que son buena gente. Lo maneja un envenenado que no puede ocultar su odio por mí, que lo boté. Me odia desde que yo era ministro de Economía. Lo boté por majadero de una cadena radial. Lo hice sacar con la Policía por malcriado. Este tipo no puede ocultar su odio contra mí."

Lo citado demuestra que Correa es capaz de distinguir entre los dueños del diario ("buena gente") y el columnista Palacio ("un envenenado"), y hasta de formular la hipótesis (implícita en lo enunciado) de que los dueños no compartan necesariamente las opiniones del articulista, además de sugerir que los Pérez no "dirigen" ni "manejan" lo expresado en las páginas de El Universo. Cuatro años después, sin embargo, lo encontramos exigiendo a gritos tres años de cárcel para esa "buena gente", sin presentar ningún argumento que justifique o explique el cambio de parecer, más allá de insistir en que esa "buena gente" tuvo a la fuerza que ser consciente de lo que Palacio ha expresado a lo largo de estos años, y que sin embargo no le impidieron publicar esos brotes de supuesto "odio". Lo que no se le ocurre a Su Augusta Majestad es que, tal vez, ser "buena gente" puede significar, para algunos, precisamente eso: ejercer cierta tolerancia respecto a la expresión de opiniones ajenas a la suya. Tampoco parece ocurrírsele que la exigencia, implícita en el caso de la acusación, de que los dueños de un diario deben censurar lo escrito por sus columnistas, o atenerse a las consecuencias, contradice las tesis presentadas por el mismo gobierno, según las cuales la prensa de este país es "corructa" precisamente porque los dueños intentan controlar lo que sus periodistas escriben. Seamos serios. Una de dos: si el dueño de un medio es responsable de lo que el articulista escribe, entonces obviamente tendrá que sentarse detrás, mirarle por encima del hombro e ir borrando cualquier expresión que no podría hacer suya en caso de ser llamado delante de un tribunal a justificarla. Si eso quieres, Rafico, deje de exigir cláusulas de conciencia para el periodista ni de quejarte por las interferencias de los malvados magnates de la comunicación en la labor de sus empleados. En cambio, si quieres que el periodista sea libre de las interferencias del malvado dueño y que actúe con independencia y apego a la verdad, entonces no se tiene en pie la exigencia de responsabilidad solidaria por parte de quienes (seamos realistas) con toda probabilidad nada sabían del contenido del artículo "No a las mentiras" hasta que no tuvieran la primera impresión del diario descansando en su mesa del desayuno, a la misma hora que los demás ecuatorianos.

Evidentemente, el cambio de discurso respecto a los Pérez se explica sobradamente por la necesidad del Régimen de usar a los dueños de medios como chivos expiatorios frente a los grandes y crecientes males que padece el país, que en ningún caso pueden ser culpa del gobierno, naturellement.

Sin embargo, se necesita un tipo de personalidad especial para exigir cárcel a personas que, evidentemente y ante los ojos de todo el mundo y sin lugar a ningún tipo de duda, son inocentes, pues no escribieron el artículo que contiene la supuesta calumnia, ni hay motivos por creer que tuvieran que darle algún tipo de visto bueno o imprimatur previa a su publicación, cosa que el propio Correa en el extracto citado admite. De modo que, si en el futuro algún día Correa solicita un puesto de profesor de economía en (pongamos por caso) su alma mater de Lovaina, y es rechazado, lo que con toda probabilidad podrá haber dado lugar a tal rechazo y tal lucro cesante (pobrecillo) no será lo escrito por Palacio ni ningún otro enemigo suyo real ni imaginario, sino aquellas cualidades personales que el propio Correa ha demostrado pública y notoriamente durante todo este proceso y otros similares, a saber: un alma mezquino, rencoroso y vengativo, un apego enfermizo al lucro personal por encima de cualquier consideración ética, una notoria incapacidad para el diálogo, una egolatría desenfrenada que apunta a un posible trastorno de personalidad narcisista (lean la literatura al respecto: el narcisista es aquel que convierte a la más insignificante crítica en una cuestión de honor, voire un asunto de Estado), y por último, una vocación de verdugo (no sé cómo más referirme a quien condena inescrupulosamente a inocentes, a "buena gente", con total conocimiento de causa: haría falta aquí la pluma de un Montalvo o de un Émile Zola).
 
4. Lo expresado por Correa esta tarde, de que "en cualquier momento de este proceso", si los acusados piden disculpas se les puede "perdonar", sería mentira en un país donde la Justicia fuera realmente independiente, pues lo fallado por un juez en materia penal, a falta de una apelación exitosa a instancias superiores por parte del demandado, se cumple, por mucho que el demandante original pueda cambiar posteriormente de parecer, arrepentirse, o "perdonar". Si efectivamente en Ecuador es así, que el augusto demandante puede, sin recurrir a ninguna instancia legal, cancelar lo decidido por el juez y anular la sentencia, entonces que no nos hablen de justicia reformada ni de otros cuentos de hadas. La Justicia se encuentra en el bolsillo del Jefe de Estado, él mismo de esta manera lo acaba de admitir.
 
5. Encarcelar por injurias es algo que sólo se hace en países bárbaros, tercermundistas. En otros lugares la difamación es una cuestión civil. Este hecho convenientemente los medios gubernamentales lo omiten de mencionar.
 
6. Que un político, cualquiera, es decir un parásito que vive del robo y de la extorsión, pueda tener "honor" es una cuestión más que discutible. Incluso hay quienes no creamos que el concepto del honor tenga cabida en este siglo, donde se supone algo hemos avanzado desde la dorada época de Lope de Vega y Calderón de la Barca. Al fin y al cabo, parece un poco presuntuoso suponer que cada uno tengamos el derecho de controlar lo que otros piensen a nuestro respecto.
 
7. Si Su Augusta Majestad cree que es calumnia suponer, públicamente, que él dio la orden para que sus tropas le rescataran con disparos, como efectivamente sucedió, hubiera sido toda una cortesía y todo un detalle impulsar una investigación independiente e imparcial de lo realmente ocurrido, en lugar de, por ejemplo, ocultar las evidencias, hacer desaparecer las balas de las víctimas, limpiar las calles después de lo sucedido, o embaucar al público más crédulo con infantiles propagandas y descabelladas teorías de golpes de estado, para las que las evidencias concretas obstinadamente se niegan a aparecer.
 
8. John Lennon. Te caiga bien o mal, la letra lo dice todo.
 

Comments

  1. Soberbio.

    Los adjetivos calificativos del Satrapa de turno dan para mas: mentiroso comprobado, corrupto, etc, etc, etc.

    Me permito colgar la letra de la cancion:

    You can shine your shoes and wear a suit
    You can comb your hair and look quite cute
    You can hide your face behind a smile
    One thing you can't hide
    Is when you're crippled inside

    You can wear a mask and paint your face
    You can call yourself the human race
    You can wear a collar and a tie
    One thing you can't hide
    Is when you're crippled inside

    Well now you know that your
    Cat has nine lives
    Nine lives to itself
    But you only got one
    And a dog's life ain't fun
    Mamma take a look outside

    You can go to church and sing a hymn
    You can judge me by the color of my skin
    You can live a lie until you die
    One thing you can't hide
    Is when you're crippled inside

    Well now you know that your
    Cat has nine lives
    Nine lives to itself
    But you only got one
    And a dog's life ain't fun
    Mamma take a look outside

    You can go to church and sing a hymn
    You can judge me by the color of my skin
    You can live a lie until you die
    One thing you can't hide
    Is when you're crippled inside

    One thing you can't hide
    Is when you're crippled inside
    One thing you can't hide
    Is when you're crippled inside

    Saludos

    P.D. Cripple inside ==> Incapacitado espiritual

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  2. Van a tener que regalar "El Telegrafo" en Union City, al parecer alla la gente no esta lavada el cerebro.

    Han declarado PERSONA NO GRATA a Su Majestad!!! :-(

    JA JA JA!!!

    Debe estarle ardiendo en forma su inflado ego.

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  3. Yo opino que si presidente le planteaba una demanda por injurias calumniosas al periodista, por una cuantia acorde con la realidad y el sentido de justicia, (y no la obscenidad que se ha demandado); que el juicio se hubiere llevado de manera totalmente transparente y que los jueces hayan actuado en pleno derecho sin presion o influencia de ninguna de las dos partes, y en consecuencia el fallo se base exclusivamente en la aplicacion de la ley y la interpretacion del derecho; el fallo hubiera sido condenatorio para con Emilio Palacio y se lo condenaria a pagar una multa simbolica. Una multa que simplemente siente un precedente de que la responsabilidad ulterior es necesaria, y que diga firmemente a la prensa que tienen que ser profesionales ya que su trabajo es tan importante como el de un doctor (es de preocuparse si los doctores fueran irresponsables o poco eticos). Sentar ese precedente hubiera sido muy valioso para la democracia. Hubiera satisfecho la necesidad de reparacion de un ego hinchado y hubiera sancionado la irresponsabilidad y mala fe de otro ego hinchado que tambien se siente ofendido. El presidente quedaba tranquilo feliz de ser tan poderoso y el periodista igual de quejumbroso pero no en bancarrota, auto exiliado y pronto profugo de la justicia.

    hubiera sido bueno pero me olvidaba que estamos en Ecuador

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  4. Art. 113 (CODIGO PENAL).- Por el perdón de la parte ofendida cesa la pena al tratarse de las infracciones de adulterio e injuria calumniosa y no calumniosa grave. Si hubieren varios partícipes, el perdón en favor de uno de ellos aprovecha a los demás

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  5. Si desean enviar una carta para rechazar la Conferencia de Rafael Correa en la Universidad de Columbia, ingresesn su apoyo en este link:

    http://actuable.es/peticiones/rechazar-conferencia-rafael-correa-la-universidad-de

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  6. Su majestad quiere causar miedo, pero lo que ha logrado causar es INDIGNACION.. y sus periodicos nadie los quiere, ni regalados, tienen salida..

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