Premio Evo
Tal vez semanal, o mensual, ya veremos. De momento, se anuncia el Premio Evo Morales, otorgado a la estupidez más desconcertante que se llegue a publicar o a repetir en un medio ecuatoriano (se receptan sugerencias). Esta semana le toca al inimitable Padre Pierre, el Pierrot de la prensa ecuatoriana, capaz de escribir lo siguiente:
El sistema capitalista ya no da más; es mortífero. No solo es incapaz de reducir la pobreza y proteger la naturaleza, sino que provoca la muerte de decenas de miles de personas hasta en los países industrializados. Acabamos de verlo en Japón: el calentamiento global desordena la naturaleza que reacciona con terremotos y tsunamis nunca vistos antes, y provoca el colapso de centrales nucleares cuyas emisiones radiactivas difícilmente llegan a ser controladas.
(énfasis mío). Parece que no soy el único que llegó a pensar, tras el devastador terremoto en Japón: ¿cuánto tardarán los eco-imbéciles en atribuir el terremoto al calentamiento global? para acto seguido murmurar: no, ni ellos podrían rebajarse a semejante estupidez. Pues ya vieron. Y Pierrot no fue el único. Pero sucede que lo dicho, dicho está, y a partir de ahora al simpático sacerdote juntaletras no podrá ser tomado en serio nunca más por quienquiera sea capaz de distinguir un gas invernadero de una placa tectónica. Acaba de administrar la extrema unción a su propia credibilidad, si es que alguna vez algo de eso haya tenido. QDEP.
(Para un tratamiento más distendido y humorístico del mismo tema, enlace recomendable.)
El sistema capitalista ya no da más; es mortífero. No solo es incapaz de reducir la pobreza y proteger la naturaleza, sino que provoca la muerte de decenas de miles de personas hasta en los países industrializados. Acabamos de verlo en Japón: el calentamiento global desordena la naturaleza que reacciona con terremotos y tsunamis nunca vistos antes, y provoca el colapso de centrales nucleares cuyas emisiones radiactivas difícilmente llegan a ser controladas.
(énfasis mío). Parece que no soy el único que llegó a pensar, tras el devastador terremoto en Japón: ¿cuánto tardarán los eco-imbéciles en atribuir el terremoto al calentamiento global? para acto seguido murmurar: no, ni ellos podrían rebajarse a semejante estupidez. Pues ya vieron. Y Pierrot no fue el único. Pero sucede que lo dicho, dicho está, y a partir de ahora al simpático sacerdote juntaletras no podrá ser tomado en serio nunca más por quienquiera sea capaz de distinguir un gas invernadero de una placa tectónica. Acaba de administrar la extrema unción a su propia credibilidad, si es que alguna vez algo de eso haya tenido. QDEP.
(Para un tratamiento más distendido y humorístico del mismo tema, enlace recomendable.)
Recuerdo que el inefable Xaflag tenía un ranking de infradotados. Hay que reconocerlo, me gusta más el escalafón de Xaflag. No obstante, creo que la idea es encomiable. Hay que seguir creando el "hall of fame" de los imbéciles consuetudinarios.
ReplyDeletePD/ Feliz cumpleaños atrasado.