El castellano se hace la lipo
Ya se sabe, llega cierta edad y estas tentaciones se asoman. El idioma no atrae como antes. Hay nuevas rivales en escena: la lengua inglesa, insultantemente joven a su lado, acapara la atención del 80% del público de Internet. Y el idioma, hay que decirlo, se ha dejado ir un poco. Demasiada comida basura, sobre todo. Así que, ante la disyuntiva de regimen y gimnasia, por un lado, y por el otro soluciones a corto plazo, costosas, eso sí, pero rápidas y fáciles, se ha decantado por éstas últimas.
Como admirador que soy de este idioma, mis reacciones al respecto de los cambios cosméticos propuestos por el eminente cirujano:
Eliminación de las letras che y elle: una pena, aunque es lo que más se entiende. Hasta a los profesores nos saca de quicio cuando copias la lista de notas y resulta que Chávez viene antes de Correa en una lista y después en otra, por diferencias de configuración internacional de las respectivas computadoras. Un regalo para administradores de bases de datos. No deja de ser motivo de tristeza, aun así. La estandarización deprime. Hasta el día de ayer, había lugar en el mundo hasta para las pelirrojas. Mi único consuelo: que el catalán no se deshará tan fácilmente de su magnífica doble ele con punto en medio ("l trencat") como en la palabra intel.ligent.
"Be alta" y "be baja" siempre han sido denominaciones horribles: feliz ocurrencia la de exiliarlas del diccionario. No por eso se dejarán de usar, por supuesto (o de sustituir por la hilarante "b chica").
"Ye" en vez de "i griega": por mí, bien. Nos ahorrará la molestia de buscarnos una chica igriega-igriega, más que nada.
"4 o 5" en lugar de "4 ó 5". Una estupidez. Mucha gente hace caso omiso de esta regla, tal vez porque su letra es lo bastante clara como para obviar su necesidad, pero hay que admitir que en algunos casos, ayuda. No entiendo al santo de qué se suprime algo tan útil.
Guión sin tilde. Sólo sin tilde. Me parece francamente horrible, en el primer caso, y en el segundo, apto para crear confusión. Vamos, no lo acepto. Si alguien, algún Lefévre del idioma, decide fundar la Iglesia Apostólica del Truhán Con Tilde por vía de cisma, me apunto.
Cuórum en lugar de quórum. Les seré franco: siempre lo escribí así. Recién me entero de que no debía. Bien por esta victoria del sentido común (que no qomún).
Exmarido por ex marido: llamativo y un poco cursi. Ahora sólo hace falta que nos permitan mayúsculas en medio (ExPresidente) para rizar el rizo. Me consuela en algo poder llamar ahora "excéntrico" a cualquier político que alguna vez haya sido del centro. Por otra parte, muchos padres de familia ya no querrán que sus retoños vayan a la escuela con un expreso (sean cuales sean los motivos por los que éste fue encarcelado).
Como admirador que soy de este idioma, mis reacciones al respecto de los cambios cosméticos propuestos por el eminente cirujano:
Eliminación de las letras che y elle: una pena, aunque es lo que más se entiende. Hasta a los profesores nos saca de quicio cuando copias la lista de notas y resulta que Chávez viene antes de Correa en una lista y después en otra, por diferencias de configuración internacional de las respectivas computadoras. Un regalo para administradores de bases de datos. No deja de ser motivo de tristeza, aun así. La estandarización deprime. Hasta el día de ayer, había lugar en el mundo hasta para las pelirrojas. Mi único consuelo: que el catalán no se deshará tan fácilmente de su magnífica doble ele con punto en medio ("l trencat") como en la palabra intel.ligent.
"Be alta" y "be baja" siempre han sido denominaciones horribles: feliz ocurrencia la de exiliarlas del diccionario. No por eso se dejarán de usar, por supuesto (o de sustituir por la hilarante "b chica").
"Ye" en vez de "i griega": por mí, bien. Nos ahorrará la molestia de buscarnos una chica igriega-igriega, más que nada.
"4 o 5" en lugar de "4 ó 5". Una estupidez. Mucha gente hace caso omiso de esta regla, tal vez porque su letra es lo bastante clara como para obviar su necesidad, pero hay que admitir que en algunos casos, ayuda. No entiendo al santo de qué se suprime algo tan útil.
Guión sin tilde. Sólo sin tilde. Me parece francamente horrible, en el primer caso, y en el segundo, apto para crear confusión. Vamos, no lo acepto. Si alguien, algún Lefévre del idioma, decide fundar la Iglesia Apostólica del Truhán Con Tilde por vía de cisma, me apunto.
Cuórum en lugar de quórum. Les seré franco: siempre lo escribí así. Recién me entero de que no debía. Bien por esta victoria del sentido común (que no qomún).
Exmarido por ex marido: llamativo y un poco cursi. Ahora sólo hace falta que nos permitan mayúsculas en medio (ExPresidente) para rizar el rizo. Me consuela en algo poder llamar ahora "excéntrico" a cualquier político que alguna vez haya sido del centro. Por otra parte, muchos padres de familia ya no querrán que sus retoños vayan a la escuela con un expreso (sean cuales sean los motivos por los que éste fue encarcelado).
A mí nunca me gustó la tilde en el adverbio "solo", no sé por qué; siempre preferí usar "solamente". Estoy de acuerdo en que exhortar el abandono de las tildes diacríticas podría dar lugar a confusiones. Lo bueno (para los minuciosos) es que la RAE no condena (todavía) que se tilde el adverbio "solo"; tengo entendido que de ahora en adelante ya no va a ser obligatorio hacerlo aun en casos de ambigüedad. Lo que la RAE sí condena ahora es que se tilden palabras como "guion" o "rio" (pasado y en tercera persona del verbo reír); tampoco estoy de acuerdo con eso. Asimismo tus observaciones irónicas sobre el prefijo "ex-" son puntuales.
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