Not in Front of the Children

(Título de una serie televisiva británica de los 60, de la especie comedia doméstica. Lo único que recuerdo de dicha serie es que el título infundía ganas de verla, siendo uno niño en ese entonces, y que la serie no era para tanto.)

"A manera de anotación final hay que destacar que la totalidad de los miembros de la comisión se evidencio (sic) a lo largo del debate una actitud comprometida con los derechos e intereses de las personas con capacidades especiales, así como el encontrar las mejores condiciones necesarias para salvaguardar los derechos de las niñas, niños y adolescentes en la comunicación."

(del informe de mayoría de la Ley Mordaza)

Así se hace. Los de PAIS aprenden rápidos. Se forma una "comisión", se estudia las debilidades tanto ideológicas como psicológicas de los respetables señores comisionistas "opositores" (es un decir), y en base a eso se prepara la estrategia, que como candorosamente dan a entender aquí, consistió finalmente en una mezcla de chantaje y lisonjas. Es decir: (ACT I) cuídese bien, señor honorable comisionista opositor, de ir diciendo que no hace falta ninguna ley, pues eso al gran público votante les prometemos (y sabes que cumplimos) que sonará igualito que "no nos preocupa que corrompan a nuestros niños con pornografía perversa y apologías de la drogodependencia". A continuación, y lo más rapidito posible (ACT II) finges dar por descontado que al respetable opositor le interesa tanto como a ti que se haga esta Ley. Te muestras abierto a sus sugerencias, y hábilmente le induces a pronunciarse largo y distendido sobre cuestiones secundarias, como la composición del proyectado Consejo de Comunicación, así dando a entender que sobre cuestiones mayores ya hay consenso. A continuación (ACT III) te deshaces en hipócritas elogios sobre el encomiable "sentido de responsabilidad" que ha demostrado a lo largo del "debate". Y los pobres cojudos abajofirmantes se van a su casa creyendo que han ejercido de excelentes opositores.

El truco de "los derechos de las niñas, etcétera" es especialmente inspirado.

En realidad, la frase es una vaciedad. El niño o la niña, a fin de cuentas, ¿a qué tiene derecho según este proyecto? Pues a la "protección integral en relación a la programación", es decir, tiene derecho a no poder ver ciertos programas que los mayorcitos piensan no son adecuados para él o ella. Explíquenme eso, señores comisionistas cojudos, eso de que se puede tener el derecho a no poder hacer algo. Hasta un niño se da cuenta de que hay algo aquí que huele a pescado. Yo, de niño, no lo voto. Sobre todo porque se supone que lo realmente bacán, para el hipotético niñ@ que tanto tierno consenso ha sabido inspirar aquí, habría sido poder escuchar a los Jonas Brothers todos los días por la mañana en Radio Mocoso antes de ir al cole, legítima aspiración que ya se jodió con lo de la Producción Nacional: si comes primero todo tu Tikotiko y tu Jenny Rosales, tal vez te damos un poquito de Jonas Bros de postre, pero ojo, sin abusar.

Hablemos claritos, señores. Lo que se propone aquí es que el Estado se haga papá y mamá, decidiendo lo que conviene que los peques vean y lo que no, olvidando que por lo general, esas necesarias decisiones las hacen sus progenitores todos los días, con criterios que en la medida en que versen sobre las necesidades individuales, palpables, de los enanitos en cuestión, serán por lo general inmensamente más acertados. Para cualquiera que sea o haya sido padre, es un insulto y un sarcasmo que el Estado se meta en esas cuestiones, usurpando la función paterna. En suma, eso de los derechos de los niños en una Ley de Comunicación es una ridiculez. Lo que pasa es que no hay propuesta en todo el documento que no lo sea.

Lo divertido aquí es que los gestores del maldito proyecto - los Betty la Fea, los Panchana - en algún momento parece que se deprimieron a tal medida de tanta insulsa perogrullada y tendenciosa palabrería, que se vieron necesitados de ayuda exterior para dar apariencia de solidez ideológica y jurídica a lo que es, a fin de cuentas, un proyecto mezquino, revanchista y democráticamente impresentable. De modo que ¡zas! entra en escena el Colorín Colorado de Xavier Flores, que encantado de graduarse por fin al club de los legisladores, no tiene empacho en copiar y pegar todas sus propias elucubraciones, con citas viudas de fuente y todo, a guisa de preámbulo. Así de repente nos topamos con su hilarante "debate público robusto" y todo el andamiaje de reflexiones de académico europeo de medio pelo, "dimensiones sociales" y demás sinsabores.

El problema es que todo ese pedante y alambicado argumento se viene abajo en el momento en que no le consientas el capricho del supuesto "derecho universal a la información" (tiene más defectos lógicos, pero empecemos por lo principal). ¿A cuál información? La información es infinita (lean a Borges), y además hay informaciones a las que ni el propio Flores nos concede el derecho de acceder (por ejemplo, los comentarios censurados de su blog); por tanto, se colige que esa información a la que todos tenemos derecho de acceder es aquélla que nos conviene, a criterio de... adivinen quién, tienen diez segundos. Lo que pasa es que nuestros asambleistas opositores son tan inexpertos que cualquiera les vende el Reloj del Malecón con el argumento de que tenemos nuestros derechos, pues todo lo que suena a derecho les embelesa, y no pueden hacer nada al respecto.

Comments

  1. Endivio, hablando de padres:

    "Parents, not politicians, should decide what their children eat, especially when it comes to spending their own money," Newsom says in a CNN report. "Despite its good intentions, I cannot support this unwise and unprecedented governmental intrusion into parental responsibilities and private choices."


    http://www.deseretnews.com/blog/32/10010663/Just-4-Mom-The-future-of-the-Happy-Meal.html


    A mí estos asambleístas opositores me generan muchas dudas (no hay que olvidar los antecedentes), no creo que sean tan inexpertos, depende de la coyuntura, siguen el juego de la politiquería correcta. Me quedó muy claro en el momento que establecieron el acuerdo ético político, debían mantener la postura y no pactar con el régimen, ese acuerdo no tendría que haber existido. Los postulados del acuerdo en referencia al consejo no sirvieron para nada, así llegamos a esto:

    ¨Por último, el Estado ecuatoriano está ordenado en funciones, cada instancia del poder público - para ser coherente con su estructura - debe estar adscrita a una de ellas, caso contrario se estaría creando estructuras anómalas inconexas con el esquema funcional. Desde esta perspectiva resulta claro que de acuerdo a las funciones que ejercerá el Consejo de Comunicación e Información, debería estar adscrito a la Función Ejecutiva una función que goza de legitimación democrática¨.


    ¿Qué decía el acuerdo sobre la conformación del consejo?
    Que debía ser: ¨autónomo e independiente del GOBIERNO y poderes fácticos¨.

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  2. El problema es determinar desde que momento al feto se lo puede considerar un individuo.
    ¿Puede ser considerado como un individuo un feto anancéfalo, en eun estado de analgesia? Sin un cerebro, sin conciencia, sin conexiones neuronales, ¿se puede considerar a ese producto como una persona?

    Y un feto en condiciones normales no desarrolla una autonomía o conexiones sinápticas hasta varias semanas (más de diez y en el caso específico del dolor más de veinte semanas) después de su gestación. O el error de considerar que un cigoto, por el hecho de poseer un genoma humano, es una persona (todas las células del organismo humano presentan genoma, pero es imposible considerarlas como un individuo).

    Lo que molesta es la oposición al aborto en general, sin diferenciar los tipos de aborto (eugenésico, inducido, terapeútico), ¿puede una persona oponerse al aborto natural? Y en el caso específico del aborto terapeútico, en muchas ocasiones es la única alternativa para salvar la vida de la madre, por ejemplo en un embarazo ectópico tubario, una infección ovular, o ante una preclampsia - eclampsia agravadas por el síndrome HELLP, ante estos cuadros en muchas ocasiones la única opción es interrumpir el embarazo para salvar la vida de la madre.
    Los cuestionamientos al aborto en general suelen darse por desconocimiento o una postura religiosa metafísica irracional.

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  3. Defendemos la vida de un niño porque la respetamos en ese momento per se y porque sabemos que, si el caprichoso destino (ajeno a influencias humanas directas) no se interpone, ese niño tiene un futuro por delante, es decir tiene un potencial para seguir desarrollándose. La misma lógica se aplica en el proceso que involucra el paso de feto a neonato. Y si seguimos con esta misma lógica, queda indefectiblemente la imperiosa necesidad de remontarse al momento en que empieza la vida, aquel que marca el inicio de un ser que puede o no puede llegar a existir 100 años o simplemente horas o días.

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  4. “…pero si el c/e/f muere en un aborto natural (espontáneo) nunca fue una persona, y si nunca fue persona pues es imposible que aquello que no existe en el futuro determine al c/e/f que existió en el pasado antes del aborto.”
    Uno, ruego se lea el último párrafo en paréntesis. Dos, yo he definido el vocablo persona de una manera bien clara que complementa lo que el DRAE dice de dicha palabra. Me gustaría saber cuál es la definición de “persona” que Don Zambrano maneja. Espero que no sea aquella que se limita a un rostro, nombre y una identidad.
    ¿Si un bebé recién nacido muere 2 días después del parto, de causas naturales; o de una infección fortuita; o de causas desconocidas; o por asesinato, y hasta ese momento no tiene nombre y la madre llegó al hospital en estado de coma, recogida en la calle, o es retrasada mental y nadie se sabe quién es ella, ni nada sobre su vida o su pasado, ese bebé N.N., según la lógica de Don Zambrano no debería ser considerado como persona?

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