Santa Claus vino temprano
Para los afortunados venezolanos, la Navidad llegó temprano.
En un sorpresivo gesto de benevolencia, el mandatario bolivariano ha anunciado que él, o en su defecto algún ayudante suyo (los "duendecillos rojos" que dicen allá) visitará personalmente cada hogar (de los que han sobrevivido a las lluvias) por la tradicional vía de la chimenea, para traer el regalo de Navidad, que este año consistirá en un nuevo y reluciente paquete de censura.
"Hemos hablado largo y tendido sobre este asunto, y llegamos todos a la conclusión de que lo que más pide el pueblo venezolano en estos momentos de crisis, de temporal, de lluvias torrenciales y de hambre generalizada, es poder disfrutar de un servicio de Internet censurado, donde no haya nadie que fomente zozobra o incite al homicidio," dijo Chávez ayer.
Al ser interrogado sobre qué tipo de cosa se entendía como incitación al homicidio, respondió: "Es bastante evidente. Algunas personas hablan ahora de cómo será el país sin Chávez, después de las próximas elecciones. Como todos saben que yo no abandono la presidencia si no es en un ataúd, eso es una clara invitación al magnicidio. No se puede tolerar eso en un país democrático. De modo que hay que prohibir que se hable en contra del gobierno. Claro que es importante que haya oposición, pero sólo cuando la oposición está de acuerdo conmigo en todo. Cualquier otra cosa es traición a la patria," expresó.
Además, anuncio que como regalo por haberse "portado bien", el país disfrutará de un año entero de decretos suyos. Al darse a conocer esta noticia, las calles de Caracas se llenaron de fiestas espontáneas organizadas por el pueblo.
La Sra. Zoila Mastonta, una de las primeras en celebrar la noticia con un baile callejero entre sus vecinos, dijo: "Estamos encantados de saber que ahora vamos a tener más Chávez. Personalmente, me encanta olerle las axilas. El año pasado en las Misiones nos regalaron un poco de sudor suyo, en un frasquito. Yo hago que mis niños todos lo huelan cada noche antes de acostarse. Es mucho mejor que rezar," agregó.
En un sorpresivo gesto de benevolencia, el mandatario bolivariano ha anunciado que él, o en su defecto algún ayudante suyo (los "duendecillos rojos" que dicen allá) visitará personalmente cada hogar (de los que han sobrevivido a las lluvias) por la tradicional vía de la chimenea, para traer el regalo de Navidad, que este año consistirá en un nuevo y reluciente paquete de censura.
"Hemos hablado largo y tendido sobre este asunto, y llegamos todos a la conclusión de que lo que más pide el pueblo venezolano en estos momentos de crisis, de temporal, de lluvias torrenciales y de hambre generalizada, es poder disfrutar de un servicio de Internet censurado, donde no haya nadie que fomente zozobra o incite al homicidio," dijo Chávez ayer.
Al ser interrogado sobre qué tipo de cosa se entendía como incitación al homicidio, respondió: "Es bastante evidente. Algunas personas hablan ahora de cómo será el país sin Chávez, después de las próximas elecciones. Como todos saben que yo no abandono la presidencia si no es en un ataúd, eso es una clara invitación al magnicidio. No se puede tolerar eso en un país democrático. De modo que hay que prohibir que se hable en contra del gobierno. Claro que es importante que haya oposición, pero sólo cuando la oposición está de acuerdo conmigo en todo. Cualquier otra cosa es traición a la patria," expresó.
Además, anuncio que como regalo por haberse "portado bien", el país disfrutará de un año entero de decretos suyos. Al darse a conocer esta noticia, las calles de Caracas se llenaron de fiestas espontáneas organizadas por el pueblo.
La Sra. Zoila Mastonta, una de las primeras en celebrar la noticia con un baile callejero entre sus vecinos, dijo: "Estamos encantados de saber que ahora vamos a tener más Chávez. Personalmente, me encanta olerle las axilas. El año pasado en las Misiones nos regalaron un poco de sudor suyo, en un frasquito. Yo hago que mis niños todos lo huelan cada noche antes de acostarse. Es mucho mejor que rezar," agregó.
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