The hollow men




¿"Despreciable"? Bueno, algo es algo. Ponte en esa columna y revisaremos tu solicitud de afiliación a la raza humana en un momento.

Quienes, por su "cultura" (buajrrf), consideren que esto es aceptable o necesario, esa otra columna. Quienes consideren que "no debemos imponer nuestros estándares occidentales" (textual, 4:03), eso se llama un bluff: "no jugaré mi reina de corazones, pero sí tengo una". Nah. Un estándar que no aplicas (no se trata de imponer, se trata de aplicar) es uno que no tienes. A otro con ésas.

Quedamos los de la primera columna. La conversación, mientras se espera:

"Llevaba uniforme. ¿Policía?"
"Por supuesto. Pero policía musulmán."
"Bah. Policía, con eso está todo dicho. Mutatis mutandis, podía haber sido robaburros de Nebot. Son de la misma especie."
"¿Qué es lo que les hace así?"
"Mejor preguntar qué nos hace así."
"¿Así cómo?"
"Huecos. Lo sabemos todo, tenemos toda la información, las conclusiones evidentes, y no hacemos nada."
"¿Qué quieres que hagamos, si ellos, los del Estado, tienen todas las armas, y nosotros nada?"
"Protestar, desobedecer, no colaborar. Acusar."
"¿A los musulmanes?"
"Llegaste tarde. A los estados, amigo. A todos los que de una u otra manera justifican que unas personas tengan poder sobre otras. Recordando que la definición de poder es poder hacer esto."
"Sin policías, un hombre así también agrede a una mujer en la calle."
"Sin policías, cuando lo hace intervienen los demás transeuntes y le arreglan a ese agresor la dentadura en un tris."
"Tienes razón."
"Va muy lenta esta columna. ¿Qué estará pasando allá?"

La conversación en la otra columna:

"Lamentable. Cosas así no deberían poder verse. Podría afectar la valoración de la ciudadanía de las instituciones del Estado."
"Muy cierto es. Tal vez la solución sería censurar más los contenidos en Internet, como decía un amigo mío el otro día."
"Lo que hay aquí es un error de percepción, simplemente. Deberíamos hacer campaña para que los empleados del estado sonrían más. Todavía en los funcionarios y los policías se echa de menos la sonrisa ecuatoriana."
"Exacto. ¿Cómo podremos esperar que los ciudadanos disfruten de ser molidos a palos, si los agentes del orden ni sonríen cuando lo hacen?"
"A mí hace un año me dijeron que mi negocio en que había gastado todos mis ahorros no tenía permiso de funcionamiento. Fue un golpe terrible, pero por lo menos la que me lo dijo sonrió. Fue una sonrisa encantadora, llena de burla y desprecio. Me alegró el día, te lo digo de verdad."
"A mí lo que me saca de quicio es cuando dicen burocracia como si fuera mala palabra. Los servidores públicos deben adquirir prestigio en el imaginario social por prestar un servicio de gran valor."
"Claro. ¿Quién si no se encargaría de asegurar que las mujeres no lleven ropa inadecuada, que los letreros de los negocios en Urdesa sean con letras corporales, que las tiendas de las gasolineras no vendan alcohol, que las emisoras de radio pongan el porcentaje correcto de producción nacional, y que para enterrar a un pariente muerto tengas que pasar docenas de horas rellenando papeles inútiles que nadie jamás mirará?"
"Nadie, por supuesto. Por eso el Estado es sumamente necesario. Y lo peor es que hasta hay gente que se queja de que "su" dinero sea usado en contra de ellos, pagando a matones para que les agreda en plena calle sin motivo. Por eso el burócrata promedio vive con el temor constante de tener que gastar dinero público."
"¿No exageras un poco?"
"Bueno, sí, un poco. Pero en serio, yo una vez conocí a un ministro que una vez viajó en Clase Turista."
"Sería antes de ser ministro."
"Por supuesto."
"Se ve que no avanza mucho la columna."
"Eso es lo que me encanta de las columnas. Que no avanzan. Te da la oportunidad de tener estas conversaciones tan amenas."
"Eso es una gran verdad."


Para mí, si todavía puedes ver este video y creer en el Estado (por no hablar del hijueputa de Mahoma), algo te sucede a nivel de simple humanidad. No sé la solución; consulta con un especialista.




(h/t Counting Cats)

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