Carcajadas matutinas
El primero, del imperdible Bonil:
Los negocios pertenecen a banqueros prófugos de la justicia venezolana.
Es ver esa frase, "la justicia venezolana", y desternillarse.
Y el segundo, este titular del mismo diario:
Los negocios pertenecen a banqueros prófugos de la justicia venezolana.
Es ver esa frase, "la justicia venezolana", y desternillarse.
Creo que la expresión merece extenderse, en sentido figurativo. Por ejemplo, mi esposa hace unos días llevó una licuadora a un sitio de Durán para arreglar, ya que había dejado de licuar. Esta mañana la devolvieron con la base de plástico cambiada por otra, que no sólo era más vieja y agrietada, sino que ni se podía atornillar bien ya que pertenecía a otro modelo. Cuando ella reclamaba, ellos se hicieron los inocentes. Ella me lo contó esta tarde, y dije algo así como "qué país de mierda, si solamente se encontrara aquí una persona honrada una vez al año ya sería algo". Lo que tendría que haber dicho era más escuetamente: "vaya con los malditos estafadores y su justicia venezolana".
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