Ahora entiendo - ¡es música!

(Supongo que "música" puede ser femenino de "músico". Demasiado pereza para sacar el DRAE).

Mi jefa en el trabajo llevaba tiempo confundiéndome. ¿Cómo era posible ser graduada de Cambridge y a la vez cristiana? ¿Qué le ha pasado a la educación inglesa en los últimos años? Y no sólo cristiana, sino creyente en milagros, en odontología celestial, todo ese galimatías. No me cuadraba. De repente, el sábado pasado, un comentario fortuito, y todo tiene sentido. Resulta que ella antes tocaba el piano.

No me di cuenta en seguida de que allí estaba la solución al enigma. Sólo fue esta noche, cuando me puse a tocar la guitarra y me salió ese maravilloso himno, Dear Lord and Father of Mankind, que todavía no estoy seguro si suena mejor en Mi o en Do. Ser músico (en el sentido más amplio del término, el de "tener oído") le condena a uno a una relación de amor-odio con una religión capaz de inspirar semejantes vuelos. Pero no es sólo eso. Un músico aprehende al mundo de distinta manera. Entre él y la razón hay una especie de respeto mezclado con prudencia, como entre un león y un cazador. Para el músico, tener que utilizar determinadas zonas del cerebro cansa. Su corazón está en otra parte.

Lo que no le perdono a ningún cristianismo es ese tiempo pasado: "tocaba el piano". Es lo que queda de esas religiones que antaño, según parece, eran refugios para el alma. Sólo veo eso ahora: la negación, obstinada y mezquina - de los talentos, del descubrimiento, de la espontaneidad, de la vida.

El niño me quitó la guitarra, pero no antes de que llegara a tocar una canción de Cat Stevens arrancando un "qué es eso, me gusta" de mi esposa. En respuesta, le puse el CD de Teaser & the Firecat. Otro del mismo estirpe: demasiado músico para darse cuenta del abismo en que había caído abrazándose a esa Religión del Odio, después de tantas canciones tan bien sentidas sobre el amor. A ambos uno les perdona fácilmente: algo en mí me gustaría ser tan músico como ellos.

Más adelante doy una vuelta por el Grauniad y veo que recuerdan a Larkin en el 25avo aniversario de su muerte. Con el habitual moralismo biempensante de izquierdas que distingue a ese diario, la escritora del Guardian repasa la letanía de los defectos del gran poeta:

"Painfully, we learned of his racism, his supposed miserliness and misogyny, the juggling of his women, the porn, the booze, the wanking."

(Painfully? Gozosamente diría yo.) Él también era músico, tanto en sus versos como en su afición al jazz: pero se ve que era otra clase de música la suya, que no dejaba indefensa la inteligencia al primer ataque del Lado Oscuro. Salió una cita de él que no conocía:

Marriage - isn't that like standing on one leg for the rest of your life?

El mundo puede prescindir, tal vez, de algún Yusuf Islam, pero no de hombres como él. Quién estuviera en Hull en estos días para sacarse algún improvisado sombrero.




PD Al principio me resistí a meter el video, pero quoi l'enfer. Esta chica vive el sueño. Establece tendencias en colores de lápiz de ojos, fue modelo y todavía puede serlo si quiere, tiene millones, es artista respetada y destronó a las Spice Girls en las listas británicas (aplausos). Encima, habla italiano, alemán, ruso y galés, sabe bailar claqué y tiene una boca que hacer pensar en cualquier cosa menos Dios aun cuando canta sobre ese personaje.

Let flesh retire... but not yet, murmullamos con San Agustín.

Comments

  1. Classical crossover. La verdad, de italiano sólo sé cuatro palabras, a saber:

    1. Volare.
    2. Oh-oh.
    3. Cantare.
    4. Oh-oh-oh-oh.

    pero algo me dice que la letra de ésta da para más, que la Jenkins confía demasiado en su belleza y le falta echarle sentimiento a su canto... pero vamos, apenas llega a la treintena, tiene todo el tiempo del mundo para florecer. Es curioso, yo viví tres años en Gales y no vi nada de ese fermento cultural y estético que arroja seres como ésta. Debe ser del sur. Del norte, donde estaba yo, sólo recuerdo ovejas, lluvias radioactivas, mineros de pizarra y mutaciones nasales.

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  2. Nel blu, dipinto di blu
    E ci dice di stare lassu


    Jajajajajaja Me has hecho cagar de la risa.

    (Espero que hayas estado pensando en Dean Martin)

    Estoy de acuerdo, aún le falta voluptuosidad a su canto, (a la diva en cuestión) la cual no huelga en otros ámbitos. Se le perdona por la bella carita y porque si tiene potencial para explotar su talento.

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