Don´t stand so

Hoy, al final de la clase, se me acercó una alumna. No se me acercan muchas: huelo a muerte. Fue la misma del otro día. De hecho, me había olvidado del otro día hasta que ella empezó con lo mismo, con eso de querer ocupar mi espacio personal, colarse dentro de mi sombra, y eso que no tenía sombra, excepto la de dentro. Mientras le corregí las frases escritas en lápiz, me sobró el brazo derecho: la sentí dislocada, inútilmente colgada, era un brazo desagradecido, que rechazaba rodearle la cintura como mandaba la geometría y otras ciencias. De vez en cuando las personas hacen cosas inexplicables. La primera vez que hizo eso, quedarse en el aula con un pretexto endeble, lo rechacé como imaginaciones mías: tengo 30 años más que ella (aparento todavía más) y soy el segundo profesor más feo de todo el campus. Esta vez, sin embargo, no había cómo equivocarse: ella quería provocar actividad hidráulica. ¿Por qué? Repasé distraído varias teorías:

se sentía aburrida
había hecha una apuesta con una amiga
hacía colección de fugaces erecciones profesorales
padecía un trastorno psíquico grave

Al final, cuando ya se había marchado y sólo me quedaba apagar la luz, se me iluminó la mente. Claro: quería aprobar el curso. El año pasado ya me había pasado eso, de que una alumna (casualmente, era en esa ocasión la que más me gustaba) casi a final de curso se me quedó al final de la clase, se las ingenió para que yo sintiera el roce de su aliento un par de veces, y de sus dedos en mi brazo, y me pidió que "la ayudara" con la nota. No la ayudé. No hago esas cosas. ¿Por qué no? Lo estoy pensando: tal vez porque no conozco muy bien el protocolo, y temo equivocarme y hacer el ridículo. Veamos: ¿a cambio de qué se le "ayuda" a una alumna? ¿A cambio de que se coloque durante un instante tan cerca tuyo que puedes sentir la leve presión de su cadera contra la tuya? ¿Eso vale un aprobado? ¿O se supone que uno puede pedir más? ¿Cuál es la tasa de cambio actual, roces contra puntos? Cuando pienso en lo difícil que debe ser para una chica acercarse tanto a un viejo decrépito medio desdentado con olor cochambroso, y lo poco que realmente representa un aprobado en esta materia, se me ocurre que pedir más sería pecar de presuntuoso. Pero luego tengo una súbita visión en la que, en mi imaginación, todos los demás profesores están organizando febrilmente orgías con todas las alumnas que no están seguras de aprobar, y yo soy el único gil que no se aprovecha de la temporada y recoge la cosecha. Además, toda la vida me ha pasado eso, de mirar a la gente que tengo alrededor e imaginar que, pese a las apariencias, todos tienen una vida sexual, menos yo, y que ellos no pierden ni un segundo en exquisitos cálculos de lo que puedes ofrecer a cambio de los favores recibidos.

En fin, a menos que ella insista mucho, es obvio que no va a pasar nada, ni la voy a "ayudar". ni ella a mí, pero me gustaría poder decir que es por mi magnífica entereza moral y no por simple timidez, incertidumbre e inercia, como parece ser el caso. Lo cual hace pensar que quizás la inercia es una virtud moral infravalorada, y que su función de reguladora social merece mucho mayor análisis y reconocimiento.

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