Tan Panchos

"Las personas naturales o concesionarias de canales o frecuencias de radiodifusión y televisión, deben ser ecuatorianas de nacimiento."
(Proyecto de Ley de Comunicación)
Lo que faltaba. Ni en los medios (Art.22) ni en la publicidad (art. 34) se permitiría difundir información que induzca al racismo o a la discriminación; sin embargo, que la propia ley induzca al racismo, y discrimine ufanamente entre quién puede y quién no puede tener titularidad de un medio, no es problema. Es para llorar de risa.
De verdad, una lectura somera de este proyecto de Ley me ha convencido que, de aprobarse tal Ley, este país será una dictadura en toda la regla; sólo hace falta fijarse en el detalle (Art. 24) de que todo medio debe estar "registrado" ante un ente burocrático cuya composición (Art. 42) constaría mayoritariamente de esbirros del gobierno (un Representante del Presidente, otro del Ministerio de Educación, otro de la Asamblea Nacional, y tres del Consejo de Participación Ciudadana, léase perros falderos de AP, o séase, 6 esbirros frente a 2 posibles loose cannons; atado y bien atado, que digamos); pero eso no es nada al lado de la "estructura administrativa" del mencionado y supuestamente "autónomo" (Art. 41) Consejo Nacional de Comunicación e Información (Art. 48), que sin el mínimo pudor el tal Panchano ha atiborrado de layacos presidenciales (Art. 48), y cuyo acometido (Art. 57) es de "sancionar", mediante (Art. 59) la suspensión o hasta la cancelación definitiva del registro del medio que se atreva a disgustar a Su Majestad, en obra o en palabra. Para que se te apliquen tales sanciones, sólo hace falta incurrir (de forma reiterada en el caso de la cancelación definitiva) en la "realización e incentivo de actos atentatorios contra el orden constitucional y la seguridad interna y externa del Estado", es decir, hablando claro, decir o difundir cualquier cosa que al gobierno de turno le caiga trucho. Nada más.
Me gustaría decir ahora: "disfruten de sus bailes regionales, de sus sermones sobre el Buen Vivir, de sus interminables cuñas presidenciales, I'm outta here." Desgraciadamente, el billete de sólo ida para Costa Rica aun está lejos. Pero por fin tengo un meta en la vida: salir de la jaula antes de que echen la manta de seguridad encima, y buenas noches.
(Proyecto de Ley de Comunicación)
Lo que faltaba. Ni en los medios (Art.22) ni en la publicidad (art. 34) se permitiría difundir información que induzca al racismo o a la discriminación; sin embargo, que la propia ley induzca al racismo, y discrimine ufanamente entre quién puede y quién no puede tener titularidad de un medio, no es problema. Es para llorar de risa.
De verdad, una lectura somera de este proyecto de Ley me ha convencido que, de aprobarse tal Ley, este país será una dictadura en toda la regla; sólo hace falta fijarse en el detalle (Art. 24) de que todo medio debe estar "registrado" ante un ente burocrático cuya composición (Art. 42) constaría mayoritariamente de esbirros del gobierno (un Representante del Presidente, otro del Ministerio de Educación, otro de la Asamblea Nacional, y tres del Consejo de Participación Ciudadana, léase perros falderos de AP, o séase, 6 esbirros frente a 2 posibles loose cannons; atado y bien atado, que digamos); pero eso no es nada al lado de la "estructura administrativa" del mencionado y supuestamente "autónomo" (Art. 41) Consejo Nacional de Comunicación e Información (Art. 48), que sin el mínimo pudor el tal Panchano ha atiborrado de layacos presidenciales (Art. 48), y cuyo acometido (Art. 57) es de "sancionar", mediante (Art. 59) la suspensión o hasta la cancelación definitiva del registro del medio que se atreva a disgustar a Su Majestad, en obra o en palabra. Para que se te apliquen tales sanciones, sólo hace falta incurrir (de forma reiterada en el caso de la cancelación definitiva) en la "realización e incentivo de actos atentatorios contra el orden constitucional y la seguridad interna y externa del Estado", es decir, hablando claro, decir o difundir cualquier cosa que al gobierno de turno le caiga trucho. Nada más.
Me gustaría decir ahora: "disfruten de sus bailes regionales, de sus sermones sobre el Buen Vivir, de sus interminables cuñas presidenciales, I'm outta here." Desgraciadamente, el billete de sólo ida para Costa Rica aun está lejos. Pero por fin tengo un meta en la vida: salir de la jaula antes de que echen la manta de seguridad encima, y buenas noches.
Comments
Post a Comment